El piloto finlandés Mika Hakkinen frenó ayer domingo su mala racha en la temporada de Fórmula Uno al ganar el Gran Premio de Inglaterra, reviviendo sus momentos de gloria que lo llevaron a ganar dos veces el campeonato mundial. Hakkinen, al volante de su McLaren, frenó de paso la seguidilla de victorias del alemán Michael Schumacher, cuyo Ferrari llegó en segundo lugar.
El ganador empleó 1 hora 25 minutos 33.7 segundos para las 60 vueltas, terminando con ventaja de 33.6 segundos sobre Schumacher, a un promedio de velocidad de 216 kilómetros por hora.
"Esto es algo increíble, me siento realmente bien después de todos los problemas que he tenido en el año.Extrañaba todo esto", dijo el vencedor, quien esta semana desmintió versiones de prensa que indicaban que estaba pensando en el retiro por una supuesta falta de motivación.
Este es el primer Gran Premio que gana el finlandés en un año y que dejó a Schumacher con las ganas de obtener la victoria número 51 de su carrera, para igualar un récord mundial en el mismo circuito de Silverstone donde Ferrari obtuvo su primer triunfo hace exactamente medio siglo.
Es además, el primer triunfo de Hakkinen en Gran Bretaña y el décimo noveno de su carrera.La última vez que estuvo en lo más alto del podio fue el 27 de agosto del año pasado en el Gran Premio de Bélgica.
"En algún momento, me cruzó por la mente que nunca más iba a ganar.Ese es el temor de todos los pilotos que han ganado un Gran Premio", admitió Hakkinen. El momento clave de su victoria fue en la quinta vuelta, cuando pasó a Schumacher saliendo de la curva Copse y se alejó de él.