Hamilton se encamina de forma decidida e irreprochable a su primer título mundial. Con un coche que tracciona mejor que ningún otro de la parrilla y dos pilotos rivales, Massa y Raikkonen, en estado de shock.
El equipo británico decidió mantenerle en pista después de la salida del coche de seguridad y Lewis, que salió detrás de Kovalainen, supo remontar hasta su cuarta victoria del año.