El líder de todos los tiempos de jonrones, el legendario Hank Aaron, se convirtió en el último en opinar sobre la publicación de la segunda autobiografía de Pete Rose y su valoración no ayudó para nada a la causa del poseedor del récord de imparables en las Grandes Ligas.
Aaron fue categórico cuando dijo que Rose no muestra ningún tipo de arrepentimiento en su confesión pública que hizo apuestas dentro del béisbol y cuestiona también el momento de la salida del libro.
Pero lo más relevante en las declaraciones de Aaron fue que Rose no debe estar en el Salón de la Fama y tampoco admitirlo dentro de la familia del béisbol.
Con la misma sencillez que tenía para pegar cuadrangulares, llegó a los 715, la mejor marca de todos los tiempos, Aaron describió como “una falta de sinceridad la confesión de Rose” y que llegó en el momento más inoportuno.
“Durante los pasados días no hecho más que ver a Pete en la televisión y en ningún momento ha mostrado una señal mínima de que haya hecho una confesión honesta”, declaró Aaron al periódico “The Atlanta Journal-Constitution”. “Además hay otra cosa mucho más grave e importante en su declaración, que no está diciendo toda la verdad”.
El vicepresidente de los Bravos de Atlanta destacó que el deporte del béisbol era mucho más importante que un sólo profesional, aunque tuviese todas las marcas del mundo y reiteró que Rose debe ser tratado como cualquier persona que hizo apuestas en los juegos de la competición regular.
“Me parece algo inadmisible estar escuchando argumentos en los que se pide que Rose podría ser perdonado y volver a entrar en la familia del béisbol sólo porque la opinión pública lo desea”, valoró Aaron. “Una regla es una regla y en la puerta de los vestuarios hay una escrita en la que se dice muy claramente que no se pueden hacer apuestas en los juegos de béisbol”.