El círculo formado por 30 gaviotas encima del estadio es quizás la única imagen optimista de la Cidade do Rock, la instalación que será sede desde mañana de la competencia de béisbol de los Panamericanos de Río de Janeiro.
Tres días antes de empezar el primer partido, entre Panamá y Cuba, el viento hizo caer ayer una estructura metálica y parte del techo de lona que cubrirá las gradas, y los entrenamientos han sido suspendidos.
Cidade de Rock es una explanada que ha servido de sede a festivales de música protagonizados por los grupos Queen y Kiss y por Tina Turner, entre otros famosos del rock, pero para los Panamericanos ha sido habilitado para jugar béisbol y sóftbol.
Si las ráfagas de viento se mantienen con la intensidad y dirección de ayer, los bateadores tendrán un festín porque la corriente es fuerte del home a los jardines, pero por ahora nadie piensa en eso porque lo urgente es arreglarlo.
Por lo pronto los organizadores trabajan y confían en que no aparezca algún conocedor y critique la iluminación; puede pasar porque si bien hay 10 torres en el estadio, tienen sólo 6 bombillas cada una.