Los dirigentes nacionales, como lo dije una vez, se han convertido en un tumor que obstruye la libertad de los atletas para darle satisfacciones al país.
No hay que gastar tanta saliva y alguien tiene que ponerles un alto.
Es temerario que estos señores lleven adelante sus maléficas obras y nadie les haga nada.
No es posible que perjudiquen a más de cuatro y salgan a decir: “A mí no me importa lo que diga el presidente, yo me rijo por la Carta Olímpica y nadie me saca de aquí, solo Vázquez Raña o Jacques Rogge”. Me truenan las... cuando leo estas cosas.
Ser parte de un Comité Olímpico Nacional, al parecer, es tener carta abierta a la impunidad.
O puede que la maldita Carta Olímpica sea más fuerte que el deseo de un pueblo o de un presidente, que les permita hacer lo que les venga en gana.
Ya basta de palabras, hay que actuar. Lo primero es buscar la manera de que estos señores salgan de esos puestos y conseguir la forma legal de que no hagan ligas ni de canicas por su casa.
Porque son capaces de vetar a los chicos y robarles las canicas, porque ese es su accionar. Ser “juegavivos” y utilizar métodos de presión para seguir dándose la gran vida.
El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, en su momento, le dijo a Jacques Rogge: “No quiero a Jorge Nery Carvajal aquí”. Carvajal fue, por un tiempo, el presidente del Comité Olímpico de Costa Rica.
Presidente, es hora de que actúe y acabe con estos sinvergüenzas que se burlan impunemente de un pueblo.