Con apenas dos semanas, la nueva temporada hípica no ha comenzado de mostrar sus músculos. Estamos en el proceso habitual de retorno a la normalidad para un segmento importante de la población caballar, y de receso en otra parte que se preparará para la etapa más intensa, cuando comience a desarrollarse en toda su extensión el calendario de clásicos.
Por lo pronto, no podremos ver lo mejor, y tendremos que aceptar lo que nos oferta el menú hípico.
Podemos ver, por ejemplo, la programación de esta semana que comenzó anoche con ocho carreras, en las que los caballos favoritos destacaban a leguas. Y, al parecer, en lo que resta del fin de semana la historia será la misma.
Como “plato fuerte”, el domingo se disputará el clásico “Comité organizador del Clásico del Caribe (¿?)” el cual enfrentará a un lote de yeguas nacidas en Panamá, Colombia, Centroamericana y demás países de la Confederación Hípica del Caribe.
Se trata de una especie de lotería en la que se combinan yeguas de distintas clasificaciones, lo cual pudiera dar lugar a que se corran dos o tres carreras en una, a pesar de lo reducido del grupo, que apenas suma nueve participantes.
Así las cosas, “Chalki”, que viene de competir ante la campeona “Amor de Palacio”, y “Carta Magna”, presidida de tres victorias en sus últimas cuatro salidas, incluyendo una figuración honrosa en la Copa Dama del Caribe, lucen por encima del grupo. Atrás deben llegar “Miss Panama” y “Soñadora”, que van en ascenso.
Fuera de esta carrera, cuya importancia radica más que nada en su condición de evento clásico, no hay mucho de donde escoger, pero debemos conformarnos con ello, alentados con la esperanza de que esto apenas es el principio, aunque que siempre queda la opción de los eventos de “simulcasting”, que cada día se tornan más atractivos por lo competitivos y los buenos dividendos que ofrecen como retorno.