Víctor González lo deseaba con todo el alma. “Sueño con que se me permita representar a Panamá en el ciclo olímpico”, había solicitado, insistentemente. “Si me dan el chance, no defraudaré”, presagió.
Este anhelo se lo habían negado (hasta febrero pasado cuando se abrió el compás) a González y sus compañeros de la Federación Panameña de Taekwondo, la dirigencia olímpica nacional.
El viernes pasado, en Perú, el joven de 18 años, criado en las humildes entrañas del barrio de Panamá Viejo, despachó a rivales de alto perfil y se clasificó para los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.
La hazaña no sorprendió a Martín Peterson. “Ese es un chico con un gran potencial, enfrentó a rivales de alto nivel y respondió con altura”, dijo.
“Estamos contentos, esto nos ha llenado de satisfacción”, agregó el entrenador Peterson.
Por su parte, Ariel Pérez, secretario de la Fedetaekwondo, elogió a González al decir: “Es la primera vez que participa en un torneo de la Federación Internacional y lo logró”.
“Víctor aún es un atleta juvenil; en Perú estaba chocando con adultos, con gente más experimentada que él y cumplió con el objetivo”.
Con la primera meta cumplida, la Fedetaekwondo ya hilvana la estrategia para potenciar las capacidades de González.
“Definitivamente, ahora él necesita de una atención especializada. Lo vamos a enviar a un campo de entrenamiento de primer mundo. Vamos a solicitar el apoyo de Pandeportes y si ellos no pueden darlo, entonces nosotros tendremos que hacer algo”, manifestó Pérez.