Tiger Woods admitió haber “vivido una mentira”, y señaló que únicamente él fue responsable del escándalo sexual que le ocasionó caer de símbolo mundial del deporte a objeto de burla en programas nocturnos de televisión.
“La culpa es toda mía. Yo soy quien lo hizo. Soy quien actuó de esa manera. Nadie sabía lo que estaba ocurriendo cuando ocurría”, dijo Woods al Golf Channel en una de dos entrevistas transmitidas la noche del domingo.
Una segunda entrevista fue transmitida por la cadena deportiva ESPN, la que también televisará las dos primeras rondas del torneo Masters.
Woods planea terminar cuatro meses de reclusión y regresar a ese torneo el próximo mes. Al hablar sobre esos planes fue la única ocasión en que sonrió durante ambas entrevistas.
“Estoy seguro de que si más gente de mi círculo íntimo hubiera sabido, lo hubieran detenido o hubieran tratado de detenerlo”, señaló al Golf Channel. “Pero lo mantuvo todo para mí”, afirmó.
“Traté de parar y no pude. Y sencillamente fue, fue horroroso”, comentó el mejor golfista del mundo.
Woods respondió preguntas ante la cámara por primera vez desde su choque vehicular una madrugada de noviembre, pero nuevamente divulgó pocos detalles sobre el accidente, su matrimonio, su reclusión en una clínica de rehabilitación o sobre su vida personal.
Woods insistió en que esos asuntos seguirían siendo privados, como lo hizo en un comunicado colocado en su sitio de Internet justo después del choque y nuevamente el 19 de febrero, cuando se disculpó ante las cámaras, pero sin responder preguntas.
“Han pasado muchas cosas feas... He hecho algunas cosas bastantes feas en mi vida”, dijo a Tom Rinaldi, de ESPN.
La semana pasada, una mujer que asegura ser una de las amantes de Woods distribuyó una embarazosa transcripción de mensajes de texto que supuestamente le envió él.