El Real Madrid debutará hoy en los octavos de final tras batir récords con pleno de triunfos en la Fase de Grupos, afrontando un duelo en Moscú marcado por las condiciones extremas, bajo una más que posible nevada y temperaturas de -5 grados como máxima, ante un CSKA corto de ritmo tras dos meses de parón.
Con la Liga encarrilada regresa el gran reto del Real Madrid: conseguir la “Décima” Copa de Europa. El equipo de José Mourinho afronta un duro examen en el césped artificial del estadio Olímpico Luzhnikí, que registrará un lleno con 78 mil espectadores en sus gradas, desafiando el intenso frío de Moscú a las 12:00 horas, tiempo de Panamá.

Obligado a combatir las bajas temperaturas en un terreno de juego al que no está acostumbrado, el Real Madrid buscará un buen resultado en su primer enfrentamiento en la historia ante el CSKA en la Champions League, para sentenciar la eliminatoria en el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu.
Mourinho pierde para la cita a un jugador que iba a tener un papel importante en Rusia, el argentino Ángel di María. Un nuevo percance muscular en su regreso le dejó en Madrid.

El técnico recupera a Álvaro Arbeloa para el lateral derecho y Sergio Ramos volverá al centro de la defensa. La fuerza defensiva del equipo la aumentará con la presencia del alemán Sami Khedira en la medular.
Todo indica a que Mourinho repetirá su apuesta por la pareja Mesut Özil y Kaká. Sin ninguna duda en el ataque con Cristiano Ronaldo y Karim Benzema. Gonzalo Higuaín tuvo problemas físicos la pasada semana que le impidieron jugar ante el Racing de Santander y comenzará en el banquillo.
El CSKA Moscú, cuarto finalista de la Champions League hace dos temporadas, recibe al Real Madrid tras más de dos meses de receso invernal en un partido en el que pese a que la climatología es extrema para el equipo español ya no responde al "General Invierno", por el aumento de las temperaturas en la capital rusa.
Durante el parón, el CSKA ha buscado el ritmo de competición con seis amistosos durante la concentración en España y Turquía, de los que ganó cuatro partidos y perdió dos. Durante este tiempo ha podido recuperar a varios de sus lesionados, aunque ante el Real Madrid no podrá contar con su portero titular, el internacional Ígor Akinféev.
También es baja segura el chileno Mark González, que ha recaído de sus problemas en la cadera que le obligaron a pasar por el quirófano, mientras el japonés Honda parece no haber superado del todo sus problemas en la rodilla de los que se trató en Barcelona.
Su delantero centro, el marfileño Doumbia, máximo artillero de la Liga rusa (24) y que ha marcado cinco goles en la Champions League, se reintegró en el equipo hace unos días tras disputar la Copa de África. Formará pareja en la delantera con el nuevo fichaje del equipo del Ejército ruso, el nigeriano Musa, que ha sido elogiado por sus propios compañeros durante la concentración española.
El centro del campo incluirá al joven Dzagóev, el mejor jugador del CSKA, y al sueco Wernbloom, que fue fichado recientemente del Alkmaar holandés. La duda radica en si el técnico ruso, Leonid Slutsky, optará por un 4-3-3 con tres medios centros o por un 4-2-3-1, de lo que dependerá que el zurdo serbio Tosic, procedente del Manchester United, salga de inicio.
La línea más débil es la defensa, que incluye a los internacionales Ignashévich y a los hermanos Berezutsky, jugadores de gran envergadura que tienen dificultades para marcar a futbolistas habilidosos y rápidos.
Será el primer examen en eliminatoria directa para un Real Madrid que ha conseguido echar con Mourinho antiguas barreras europeas en octavos de final. Favorito al título con el Barça, su único objetivo es mantener la firmeza de la Fase de Grupos, en la que estableció un nuevo récord: pleno de triunfos con 19 tantos a favor y dos en contra.
Confiado.
El técnico del CSKA, Leonid Slutsky, descartó que su equipo pueda dar la sorpresa ante el Real Madrid, al que hoy se enfrenta en el estadio Luzhnikí de Moscú en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones.
Aunque se ve algo escéptico, afirmó que su objetivo es "eliminar primero al Madrid y luego al Barça".
"Ojalá que el Real Madrid no juegue tan bien mañana (por hoy)", confesó Slutsk, con una sonrisa, en la rueda de prensa.