La tenista belga Justine Henin-Hardenne siempre mantiene la calma, pero ayer admitió que se puso nerviosa cuando luchó denodadamente para ganar por primera vez el torneo Abierto de Australia.
Lo que comenzó como una desigual final entre la número uno del ránking de la ATP y su compatriota Kim Clijsters alcanzó un clímax dramático en Melbourne Park. "Es increíble. Tres torneos de Grand Slam en seis meses es sorprendente para mí", dijo Henin-Hardenne a los periodistas tras su victoria de ayer sábado por 6-3, 4-6 y 6-3.
Clijsters, quien todavía no logró ganar ninguno de los principales torneos pues perdió ante Henin-Hardenne en tres finales de los últimos cuatro torneos de Gran Slam, estuvo cerca de robarle la victoria dos veces antes de caer en Melbourne.
"Yo estaba muy sensible, pensé que no podría cerrar el partido", dijo Henin-Hardenne, ganadora de Roland Garros y del Abierto de Estados Unidos el año pasado. "Las dos estábamos nerviosas. Probablemente no fue un buen partido de tenis", agregó.
Henin-Hardenne, de 21 años de edad, parecía dirigirse a una victoria fácil en el primer set. Cuando le quebró el saque a Clijsters en el sexto game del segundo set, todo indicaba que Henin-Hardenne lograría otra victoria en sólo dos sets en una final de Grand Slam.
Sin embargo, en el game siguiente, Clijsters -segunda preclasificada- contraatacó al quebrar a Henin-Hardenne por primera vez en el encuentro y continuar avanzando para ganar el set, mientras aumentaba la tensión en la cancha. Cuando Henin-Hardenne retomó la iniciativa al conseguir una ventaja de 4-0 en el tercer set, otra vez pareció que el partido estaba terminado.
Pero Clijsters se lanzó de nuevo a la carga, quebró otra vez a su adversaria y ganó tres games seguidos. El tenista australiano Lleyton Hewitt, novio de Clijsters, observaba el juego y la mayor parte del público de Melbourne Park apoyaba firmemente a su "hija adoptiva", incrementando los nervios de Henin-Hardenne. "Me sentí bajo presión todo el tiempo y el público le dio mucho respaldo, lo que entiendo perfectamente", dijo Henin-Hardenne.