Si la temporada regular del Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil hubiese terminado el miércoles, Herrera, actual monarca, ya estaría fuera.
Para fortuna de la tropa herrerana, aún le restan cinco juegos en los que puede enderezar su destino y no romper con la tradición de los últimos años, en los que el campeón ha asegurado su cupo a las siguientes fases.
El último monarca en tener una temporada adversa al año siguiente de ganar fue Veraguas, que tras imponerse en 2010, no pudo figurar en 2011, año en que el ganador fue Chiriquí.
Después del traspié de los veragüenses, ningún ganador falló. Chiriquí avanzó a la final en 2012, en esa instancia cayó ante Metro. Esa conquista metropolitana dio inicio a una racha de cinco campeonatos consecutivos, que acabó en las semifinales de 2017.
Los herreranos, por ahora, están en la parte baja de la tabla con marca perdedora de 7-10. Esta noche (7:00 p.m.), visitan a Colón, que pelea por meterse entre los ocho primeros.