Si hay una obra que merece difusión, y una autora, además docente esforzada, cuya huella se extiende desde los primeros grados hasta los himnos de colegios emblemáticos de la ciudad y del campo, esa obra corresponde a la maestra Hersilia Ramos de Argote.
Su impronta tocó casi todas las instancias de la educación panameña. Maestra, poetisa, himnógrafa.
A propósito de cumplirse en 2010 su centenario, el gremio docente y los autores o, si pretendo mucho más, las instituciones educativas y culturales debían dedicarle el año a esta panameña ilustre.
Quién no recuerda los tiernos versos dichos con esa “lengua de trapo” en el preescolar que rezan:
Al oído, despacito,
quiero decirte papá
un secreto, secretito
que guardado en mí alma está,
óyelo bien papacito:
te quiero mucho papá.
La educadora coclesana nació el 7 de abril de 1910 y dedicó su vida a la producción de materiales didácticos y de lectura desde el Ministerio de Educación. Su obra poética fue galardonada en el Concurso Ricardo Miró. Bien haría el INAC publicando una edición conmemorativa de sus trabajos: “Alma y mundo”, 1950 y “Tregua”, 1956.
Haría algo la escuela Costa Rica, de La Gran Chorrera, proponiendo la versión de su concurso de poemas patrióticos a su memoria y con sus versos; se haría algo bueno si las escuelas que llevan himnos la celebraran e hiciera una convocatoria nacional de cantos de himnos celebrando el orgullo de pertenecer al colegio.
Imagine el Teatro Nacional con toda esta muchachada celebrando la vida de quien tanto le ofreció. Haría algo bueno el Ministerio de Educación si creara un reconocimiento para distinguir a aquellos docentes que se empeñen en la investigación, y vayan más allá del aula, vaya, un premio al apostolado o en su defecto entregarle su nombre a alguna escuela que bien lo merece…
Haría bien alguna Universidad dedicada a la pedagogía si abre una cátedra con su nombre, todo para celebrar a quien tanta honra y vida le dio al oficio.
La Biblioteca Nacional haría una presentación de su bibliografía. Harían bien los autores de literatura infantil si este año le dedicaran el Día Mundial de la Literatura Infantil, que se celebra justamente en el mes de su centenario.
En adelanto puedo decir y, comprometer a la familia Argote Ramos, a la confección de una antología ilustrada de su poesía para niños y la creación de El Concurso conmemorativo de poesía para niños Hersilia Ramos de Argote, mismo que se organizaría bajo el programa cultural “Hierbabuena para el Alma” que realizaría la coordinación Regional de Coclé de la Universidad Tecnológica de Panamá.
El aporte bibliográfico dedicado a la infancia de la poetisa salinera va desde Versos para niños y por los caminos de un apostolado, 1950; Alegría para niños, 1959; El sapo y la rana, 1959; Buenos días, libro primero de lectura básica, 1961; Poesía y canciones de la infancia, 1962; Símbolos de la patria, 1967; Panamérica Viva, 1967, hasta su antología de poemas para niños y adolescentes publicada en 1980.
Si su poesía para niños es tocada de ternura, su lírica estremece por sus contenidos, como el reconocidísimo ODA A LA PATRIA:
¡Oh patria que te extiendes, egregia y soberana,
Sobre un istmo radiante de luz y de verdor;
Te arrulla el armonioso murmullar de dos mares
Y te cobija un cielo de espléndido fulgor!