No todos los días, un medallista olímpico le abre las puertas de sus conocimientos a un atleta y esas oportunidades, que puede ser únicas en la vida, hay que aprovecharlas al máximo. Por ello, Victoria Heurtematte no lo dudó cuando el estadounidense Norman Dello la invitó a entrenar con su equipo en los Estados Unidos.
Heurtematte armó la maleta y envió sus caballos a Florida para participar en el Winter Equestrian Festival (WEF), certamen que durará tres meses y en el que competirán cerca de 2,800 jinetes de Estados Unidos y de otros países y donde habrá unos 5,000 caballos.
Para la amazona panameña llegar a este evento le ayudará a subir su nivel, pensando en los Juegos Centroamericanos, pero sin cerrarle las puertas a los Juegos Panamericanos, una idea que de a poco se le está metiendo entre ceja y ceja.
Heurtematte ha competido en Guatemala, país con mejor nivel en la equitación de Centroamérica; también participó en los pasados Juegos Centroamericanos, a finales del 2008 compitió en México, donde vio su potencial arriesgando más, saltando más de lo que siempre hacia en Panamá e hizo propia eso de que la competencia es la excelencia y que si quieres ganar te tienes que fajar.
¿Cómo fue ese primer contacto con la equitación?
Siempre me gustaron los caballos. Mi hermana (Elizabeth) empezó en la equitación antes que yo, y a través de eso un verano mi mamá (Hildegard) me preguntó si me interesaba. Agarre mi primera clase y me encantó.
Ese verano me la pasé todo el día en el club de equitación y no me quería ir a mi casa.
¿Qué es lo que más te gusta de este deporte?
Me gusta la competencia, es cierto que involucra algo de estrés, pero es lo más emocionante y, definitivamente, la interacción con el animal.
¿Por qué equitación y no modelaje?
Yo modelé un tiempo. A los 15 años gané la Chica Modelo, pero al final creo que no hay nada en este mundo que me guste más que la equitación. Para mí, no es sólo un deporte, es una pasión.
Por muchos años traté de levantarme a las 5:00 a.m. para hacer ejercicio, pero nunca lo pude hacer, pero para ir a montar me puedo levantar a la hora que sea y hago el sacrificio que tenga que hacer..
Esta competencia en Estados Unidos cómo se dio?
Siempre he tenido el sueño de ir a Estados Unidos. He ido subiendo poco a poco, primero Centroamérica. Nunca había competido en México como lo hice ahorita y un nivel más alto que Guatemala que es donde más íbamos.
En México conocí a un jinete americano (Norman Dello) que fue medallista olímpico y me invitó a entrenar. Estas son oportunidades que hay que aprovecharlas. El señor tiene mucha experiencia, sabe muchísimo y de las pocas cosas que me dijo me ayudaron mucho.
Él me dijo "yo me doy cuenta cuando los jinetes de verdad están interesados. He estado viendo como tú tratas de absorber todo. ¿Por qué no vienes a entrenar con nosotros a Florida?. Para mí estar allá es costoso, pero me dije puede que esta oportunidad no se me presente el próximo año.
Competir en México te ha elevado la autoestima deportiva?
Acá competía con pocas personas y en México lo hacia con cien personas. En Panamá, haces cero y ganas, pero en México tienes que hacer cero y rapidísimo y puede que no ganes. Hay mucha competencia y la competencia hace la excelencia. Así que me subió muchísimo el nivel; allá para ganar hay que fajarse.
En el Campeonato Nacional de México, gané una prueba, yo nunca me imaginé que podía quedar, porque es una categoría muy competitiva con jinetes y caballos experimentados. Entonces ya me lo empecé a creer y me dije: yo puedo, tengo que entrar a la pista tranquila, confiada, porque se que puedo y mis caballos también.
Y sí me ayudó muchísimo. Sé y estoy muy consciente de que tengo mucho por aprender, soy una jinete amater y estoy dispuesta y tengo todas las ganas de aprender y seguir mejorando.
¿A qué te dedica?
Trabajo en la oficina en la que se maneja las cosas de mi familia, lo que obviamente me da mucha flexibilidad de hacer estos viajes. Mi hermana me apoya cien por ciento y cuando no estoy, ella es la que está ahí por mí. Le debo mucho.
¿Conocías de este evento?
Siempre escuche de este festival, nunca pensé que iba a llegar, pero estando en México viendo como me fue, el nivel que tengo y el de mis caballo me inspiró mucho.
Siempre decía que yo no iba a llegar a unos Juegos Panamericanos, porque era demasiado alto y la verdad me están dando muchas ganas de ir. De entrenar lo que se tenga que entrenar; tengo caballos muy buenos, así que vamos a ver hasta donde llego.
¿Tiene patrocinadores?
No tengo patrocinadores, me encantaría. Lastimosamente en Panamá, la equitación no tiene la importancia que tiene en México. Por ejemplo, allá muchos jinetes están patrocinados y a las compañías les interesa pautar en el deporte porque atrae mucha gente.
Estoy tratando de conseguir un patrocinador, quizás sea una multinacional, una compañía que le interese que yo lleve su nombre en otros países.
¿Tu mayor virtud?
La disciplina y la perseverancia.
¿Cómo escoges tus caballos?
Para comprar un caballo normalmente los pruebas. Tiene que haber química entre el jinete y el caballo y sólo te das cuenta montándolos. Puede haber un caballo muy bueno, pero puede que no sea adecuado para mí.
¿Y qué tal los caballos?
Sabía que tenía buenos caballos, pero en Panamá no se lucen. En México, cuando salía de la pista la gente me decía ¡qué caballazo!. Allá terminé saltando más alto de lo que hago acá y los caballos tienen calidad y pueden seguir subiendo.
¿Cómo los entrena?
Cada caballo se prepara diferente. El caballo con el que tengo más trabajo es Classic Oro, porque es el más joven. Edelgraf es un caballo más maduro y el trabajo no es tan difícil.
Igual es muy importante trabajarlos, no sólo para que tenga condiciones, sino para que a la hora del trabajo plano, que no es saltar sino trotar, galopar, hacer círculo, te respondan ya que cuando estas en la pista, la mayoría del tiempo, no saltas.
Obviamente, el salto es parte del entrenamiento. Yo salto una o dos veces a la semana. No me gusta saltarlos mucho porque siento que si el caballo lo está haciendo bien mejor guardarle la energía para las competencias
¿Acá con quién entrenas?
La persona que me ayuda es Heraclio Barletta, pero el último año y medio tenía un entrenador que venía de afuera, se llama Jorge Bertón.
¿Qué hace en tu tiempo libre?
Me encanta estar con mi familia, ir a la playa y viajar.
¿Vienen los Juegos Centroamericanos?
Los Centroamericanos son este año, no se sabe donde van hacer, porque Honduras es sede, pero ellos declinaron la sede ecuestre, porque no tienen instalaciones y si Dios quiere y como van las cosas Panamá tiene un buen equipo, porque está Gabriela Mizrachi entrenando en México y están Cristina y Roberto Heurtematte en Guatemala, quienes tienen muy buenos caballos.
¿Dónde se ve en el 2012?
... (lo piensa tres segundos y se ríe) Bueno en el 2011 son los Panamericanos y en el 2012 me gustaría haber ido (risas) y en el 2012 yendo a las olimpiadas a ver.
¿A ver?
Soy muy realista, ir a una olimpiada involucra un entrenamiento muy intensivo, la gente que va se dedican a esto, los caballos que van a las olimpiadas son de 500 mil o un millón de dolares y necesitaría un súper patrocinador que me consiga un caballo.
Nunca iría a una olimpiada sólo por llegar e ir a exhibirme, eso lo hace mucha gente. Iría si siento que puedo hacer un buen papel y representar bien a Panamá, quiero estar lista, estar bien preparada, hacer un buen papel y no un papelón que hacen muchos. En este momento, no lo veo como una realidad, pero me sentiría igual de satisfecha si voy a un Panamericano y después de ahí habría que ver.