EL TENISTA Lleyton Hewitt criticó ayer a los organizadores del Abierto de Australia por la negativa a cambiar la superficie en la que se desarrollará el primer "grand slam" del año para que mejoren sus posibilidades de ganar el torneo.
El australiano, número tres del mundo, cree que las canchas son demasiado lentas para su tipo de juego, y pidió que sean más rápidas para que eso lo favorezca.
Hewitt dijo que merece un tratamiento especial debido a sus logros del pasado, y que no puede entender por qué los organizadores no están de acuerdo con eso.
"Creí que podía tener un poco de influencia después de ser número uno del mundo por dos años y ganar algunos slams, pero obviamente no tanto", dijo en conferencia de prensa.