"Estoy tranquilo. Lo dije desde el primer partido del torneo, que estaba tranquilo, que el gol iba a llegar en un momento importante", dijo Gonzalo Higuaín, que con su tanto a Bélgica rompió la sequía de 530 minutos sin marcar con Argentina.
"Pudimos llegar a la semifinales, que hace mucho que tiempo que no se jugaba. Ahora hay que jugarla e intentar llegar a la final", agregó a la televisión ESPN el delantero del Nápoles que estuvo cerca de romper en lágrimas.