La fuga de una prisión en Buenos Aires de los dos supuestos magnicidas del entonces vicepresidente de Paraguay, Luis María Argaña, fue una simulación o tuvo cómplices entre los guardias a cargo de su custodia, afirmó en Asunción uno de sus hijos, Félix Argaña.
Félix Argaña aseguró que el escape de Luis Rojas y Prudencio Vega Barrios, dos paraguayos detenidos en Argentina con pedido de extradición de la justicia paraguaya "o fue una simulación o hubo cómplices entre los guardias a cargo de la seguridad".
"Lamentamos este hecho y esperemos la pronta recaptura de los presuntos implicados en el magnicidio" afirmó Argaña a Radio Ñandutí, aunque consideró que "la misma fuga es una prueba de que ellos estaban implicados y fueron vistos en el lugar del asesinato".
Altas fuentes de gobierno, citadas por Ñandutí, indicaron que no habrá comunicado del Ejecutivo paraguayo hasta que no haya una declaración oficial de Argentina, confirmando el escape.
El ex vicecanciller y actual asesor vicepresidencial, Carlos Mateo Balmelli, dijo que la fuga "aleja más a Paraguay de conocer la verdad" de lo que pasó el 23 de marzo de 1999, cuando un supuesto comando acabó con la vida de Luis María Argaña.
Su cargo fue suplido el 2 de septiembre con la asunción del opositor liberal senador Julio César Franco, quien derrotó a Félix Argaña en las elecciones vicepresidenciales del domingo 13 de agosto.
El ex general Lino Oviedo, detenido en Brasilia con pedido de extradición del gobierno paraguayo, es acusado de ser el autor intelectual del magnicidio.