"Cualquier decisión que tome la organización de las Ligas Mayores de Béisbol, la familia Maris la apoyará", declaró Kevin Maris al periódico New York Daily News y pidió una investigación sobre el libro de Canseco que se comenzará a vender el próximo lunes.
Maris dijo que cree que McGwire es un "individuo de primera clase", no un farsante inflado con esteroides como Canseco lo describe en su libro. "Espero que eso no sea verdad", afirmó Maris.
"No creo que sea bueno para el béisbol. No es un buen ejemplo para los niños. Sabemos que esas cosas (los esteroides) no son buenos para el cuerpo", agregó Maris.
Roger Maris rompió la histórica marca de jonrones del legendario Babe Ruth al conectar 61 cuadrangulares en 1961.
McGwire puso el récord en 70 en 1998 y Barry Bonds lo llevó a 73 en el 2001.
Kevin Maris dijo que su padre, quien murió a los 51 años, en 1985, debido al cáncer no perdonaría a ninguno de los que han usado sustancias prohibidas.
"El (mi padre) era una persona muy honesta y esa no es la forma en que se supone se comporten los jugadores", precisó.
El libro de José Canseco, ex jardinero de los Atléticos, y el caso BALCO --que ha salpicado a Jason Giambi, Barry Bonds, Gary Sheffield y otros peloteros-- han puesto a San Francisco y Oakland, como el epicentro de los esteroides.
Selig no aludió en forma directa al libro de Canseco, pero dijo que el vicepresidente ejecutivo de las Grandes Ligas Sandy Alderson, ex gerente general de los Atléticos, se encargará de referirse al mismo cuando el texto sea publicado la semana próxima.
En ese libro, el cubano Canseco supuestamente denuncia que Giambi, Mark McGwire, los puertorriqueños Iván Rodríguez y Juan González, así como el cubano Rafael Palmeiro, se inyectaban esteroides.
Fue apenas en el 2002 cuando las mayores empezaron a realizar controles en buena medida por las denuncias de Canseco y Ken Caminiti, que obligaron la inclusión de los mismos en el nuevo trato colectivo.
Esa iniciativa, que consistió de un control en el primer año y suspensiones hasta después de un segundo caso positivo, fue blanco de duras críticas, al tildársele de inoperante.
Ante las suspiciones de que varias luminarias usaban sustancias para mejorar su rendimiento y el clamor de legisladores, el béisbol adoptó el mes pasado un régimen de controles más abarcador y severo. De ahora en adelante, el primer positivo significará una suspensión de 10 días.
La asociación de peloteros y la oficina del comisionado están terminando de elaborar el documento sobre el control antidopaje.
El escándalo de los esteroides cobró fuerzas con las confesiones de Jason Giambi.
Canseco también hace fuertes revelaciones.