El japonés Hiroshi Masuoka (Mitsubishi), en coches, y el francés Richard Sainct (KTM), en motos, confirmaron ayer sus victorias en la edición 2003 del Rally Dakar, que acabó a orillas del Mar Rojo, en Sharm El-Sheik, después de los 34 kilómetros cronometrados de la jornada final.
La décimo séptima y última etapa del Dakar, sobre un recorrido total de 56 kilómetros, fue un mero trámite para los supervivientes tras lo acontecido en la jornada de ayer, en la que Sainct dio un paso más hacia el triunfo en las dos ruedas y los problemas mecánicos de Peterhansel le apearon de la cabeza.
El francés, que en un intento de adelantar a la alemana Jutta Kleinschmidt se encontró con una dificultad inesperada en su Mitsubishi, vio cómo se esfumaba su aspiración de ganar el rally por primera vez al volante de un coche, después de sumar seis victorias en motos.
Masuoka, de 42 años, se apuntó su segundo triunfo en el Dakar junto su copiloto, el alemán Andreas Schultz, con un tiempo total de 49 horas, 8 minutos y 52 segundos, por delante del francés Jean-Pierre Fontenay (Mitsubishi), a 1 hora, 52 minutos y 12 segundos. Peterhansel fue tercero a 2 horas, 16 minutos y 28 segundos. La victoria de la última etapa se la apuntó el finlandés Ari Vatanen (Nissan).