A través de la historia, los visitantes ilustres de la Casa Blanca han entregado obsequios para el presidente anfitrión. El presidente George W. Bush cambió la tradición y obsequió a su invitado, el presidente de México, Vicente Fox, con la primera sesión ministerial conjunta de la historia estadounidense.
La reunión se celebró en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca, un recinto austero en el cual, en una mesa oval, Bush y Fox presidieron las deliberaciones flanqueados por el secretario de Estado, Collin Powell y el vicepresidente Dick Cheney, respectivamente. "Hemos tenido una extraordinaria e histórica reunión", dijo Bush a los reporteros que recibieron permiso para ingresar al recinto para tomar fotos.
Dijo que la oportunidad ha servido para que las partes informen primero a los presidentes sobre los avances en los trabajos de la comisión binacional y segundo discutir aspectos de los temas de interés bilateral, entre los cuales mencionó la delincuencia en todos sus aspectos y migración.
ACUERDO DE INMIGRACION NO SERA AMNISTIA
EU y México empezarán a trabajar de inmediato en el planteamiento del presidente Vicente Fox de llegar antes de fin de año a un acuerdo sobre inmigración, pero no será una amnistía, dijo la asesora regional de seguridad. "No hay una preconcepción para una amnistía general", declaró Condoleezza Rice. "No será un diálogo sobre amnistía". El comentario fue hecho en una rueda de prensa que siguió a las actividades que Fox cumplió en la Casa Blanca, donde fue recibido por el presidente Bush en visita de estado.
Fox, hablando en la ceremonia de recepción en los jardines de la mansión ejecutiva, dijo que era necesario resolver el problema de los inmigrantes mexicanos que viven y trabajan en los Estados Unidos antes de fin de año.
"Ha llegado la hora de dar a los migrantes y sus comunidades el lugar que les corresponde en la historia de nuestras relaciones bilaterales", dijo Fox. "Ambos países les debemos mucho". Para cumplir esa meta, nadie debe pensar que "simplemente estaremos poniendo de lado todo el contexto legal" que implica resolver el problema, dijo Rice a los reporteros en la Casa Blanca.
Rice no dijo directamente que la propuesta de Fox era irrealizable. "Sería extraordinario si pudiéramos hacia fin de año llegar a un acuerdo", indicó. Reiteró que en los últimos seis meses se han hecho "ciertos progresos", particularmente en la definición de los principios.
BUSH: NO HAY MEJOR AMIGO QUE MEXICO
El presidente George W. Bush dio ayer una cálida bienvenida al mandatario mexicano Vicente Fox afirmando que para Estados Unidos "no existe una relación más importante en el mundo" como la que tiene con México. "El punto de partida para tener unas buenas relaciones exteriores es tener un buen vecindario", dijo Bush en los jardines de la Casa Blanca al honrar a Fox con el protagonismo de la primera visita de estado que concede desde que asumió el cargo en enero.
Fox, citando la frase de Benjamin Franklin de que "un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo es siempre un hermano", reiteró la necesidad de resolver el problema de los inmigrantes mexicanos que viven y trabajan en Estados Unidos, y por primera vez habló de un plazo: antes de fines de este año.
"Ha llegado la hora de dar a los migrantes y sus comunidades el lugar que les corresponde en la historia de nuestras relaciones bilaterales", dijo Fox. "Ambos países les debemos mucho". El mandatario dijo que contempla la posibilidad de un acue2rdo que permita a ambos presidentes, antes de concluir sus gobiernos respectivos, "garantizar que no haya mexicanos que no hayan entrado legalmente a los Estados Unidos, y que esos mexicanos que entren al país lo hagan con los documentos apropiados".
LA CASA BLANCA SE VISTE DE GALA
Fox fue recibido con los mismos honores que en octubre de 1998 deparó el entonces presidente Bill Clinton para el entonces presidente de Colombia, Andrés Pastrana, que fue tomado entonces como un vendaval de aire fresco que reemplazó a un gobierno plagado por acusaciones de narcotráfico.
El protocolo empezó a la hora puntual: 10 de la mañana. Bush y su esposa Laura salieron a los jardines y un minuto después arribó Fox en compañía de su esposa Martha Sahagun. Bush presentó a Fox a algunos presentes y sonaron entonces las notas del himno nacional mexicano mezcladas con una salva de cañonazos de la infantería de marina.
En una mañana soleada, casi otoñal, ambos pasaron revista a formaciones de los institutos armados. Los dos recibieron aplausos mientras recorrían el perímetro de los jardines, bordeado por las tropas y el público.
Luego de la ceremonia ambos pasaron a la Oficina Oval, el despacho de Bush, para empezar a dialogar sobre una agenda bilateral que incluye el tema de la regularización del estado de millones de mexicanos que viven y trabajan en Estados Unidos. Por lo menos unas 2,000 personas siguieron el desarrollo de la ceremonia que duró 35 minutos y siguió los cánones de rituales que poco han cambiado en los últimos 200 años.
DETALLES Y MAS LUJOS EN CENA DE ESTADO
Fuegos artificiales, carne de bisonte y mucho chile: la Casa Blanca ha preparado con todo detalle la primera cena de Bush para que el matrimonio Fox se sienta a gusto. "Queremos que se sientan bien", dijo Laura Bush al explicar a los periodistas los preparativos de la cena de Estado que ofreció en la Casa Blanca al presidente Vicente Fox y su esposa Martha.
Por eso, explicó la primera dama estadounidense, "habrá de todo, incluso fuegos artificiales en el jardín Sur" de la mansión presidencial, algo que representa toda una novedad en este tipo de eventos. La señora Bush y su equipo de protocolo han tenido en cuenta todos los detalles, incluso los más pequeños, porque quieren que todo salga "perfecto".
De ahí que, por ejemplo, se hicieran "ensayos" con amigos para elegir el plato principal con el que agasajar a los Fox, y se mezclaran sabores hasta conseguir que la fusión de sabores y culturas de México y EU sea impecable. Según explicó Laura Bush, servirá un aperitivo de cangrejo de Maryland y chorizo con verduras de temporada seguido de un filete de bisonte cubierto con pepitas de calabaza servido con puré de patata al chile poblano y ragú de habas y setas chaterelles con salsa de manzana y chile chipotle.
Le seguirá una ensalada de tomates rojos y amarillos, con vegetales verdes y aderezo de jerez y, para terminar, un helado de mango y coco con melocotones, frambuesas y dos salsas: un sabayón de tequila y -atención- una de chile rojo. Se servirán dos vinos de California procedentes de una bodega, cuyos dueños son descendientes mexicanos: un chardonay del 99 y un cabernet sauvignon del 94, además de un espumoso "Cremant" del 97 para el brindis.
No obstante, y a pesar de que el primero en alzar su copa será George W. Bush, el presidente de EU que después de tener serios problemas con el alcohol en su juventud es ahora abstemio brindará, según dijo su esposa, con un refresco "Seven-Up". En los candelabros, como en los servicios de mesa, predominará el dorado que dará contrapunto a unos arreglos florales blancos -rosas, lirios y hortensias- mezclados con limas de distintos tamaños.
La recepción, en general, será bastante más reducida que otras -136 invitados en 13 mesas- porque los Bush quieren que sus invitados se encuentren en un ambiente "agradable e íntimo" y, realmente, tengan ocasión de conocer a algunos de los asistentes al evento y "no se eternicen en el besamanos de recepción".
Tras la cena, los invitados podrán disfrutar de la destreza en el bel canto de la soprano Dawn Upshaw, que interpretará distintos temas de compositores tanto de México como de Estados Unidos.
Y no podía faltar el intercambio de regalos: los Fox traen a los Bush una reproducción en plata del "Vaso Jaguar", un clásico de la cultura Zapoteca del estado de Oaxaca. Los anfitriones les entregarán a su vez a los Fox una urna de cristal realizada por Steuben de estilo helénico. Luego vendrán los fuegos artificiales y, en un ambiente aún más festivo, la banda de la Infantería de Marina interpretará temas mucho más populares como, según la señora Bush, "Bésame Mucho" y "Cielito Lindo".