Holanda busca un puesto en la final mundialista del próximo domingo, ha jugado anteriormente dos finales pero, paradójicamente, sólo una semifinal, y ha perdido los tres encuentros. La única vez que Holanda ha jugado una semifinal y quedado fuera sucedió el 7 de julio de 1998, en el Mundial de Francia, cuando la prórroga de la semifinal contra Brasil terminó con empate a uno y los sudamericanos vencieron en la tanda de penaltis (4-2).