Los estadounidenses Evander Holyfield y Chris Byrd se enfrentarán hoy sábado en un choque de estilos y generaciones, cuando peleen por el título vacante de peso pesado de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), con el ánimo de llamar la atención del británico Lennox Lewis.
Lewis, actual campeón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y e irrefutable rey de la división después de su aplastante victoria sobre Mike Tyson, prefirió renunciar al título de la FIB para pelear contra el ucraniano Vitali Klitshcko, antes de enfrentar a Bird, el retador mandatorio de esa organización. Para llenar el vacío, la FIB decidió enfrentar a Byrd con Holyfield, un boxeador con quien comparte muchas similitudes, pero también muchas diferencias.
Ambos fueron medallistas olímpicos y llegaron a la categoría pesada provenientes de la división inferior, la de los pesos cruceros. Los dos son hombres profundamente religiosos y conocidos fuera del cuadrilátero como verdaderos caballeros.
Las diferencias comienzan con la edad, pero no terminan ahí. Holyfield tiene 40 años y montones de cicratices sobre el encordado; Bird es ocho más joven y aún no se ha ganado una plaza entre los superpesados de calibre en el Arte de Fistiana.
Desde que se convirtió en profesional en 1984, Holyfield ha realizado 22 peleas de campeonato, 16 de ellas en los supercompletos. Reconocido como uno de los boxeadores más populares y duraderos de los últimos tiempos, Holyfield ostenta un récord de 38 victorias, cinco derrotas y dos empates, con 25 triunfos antes del límite de 12 asaltos. Holyfield se mantuvo invicto como peso crucero antes de convertirse en campeón pesado en 1990.
Entre su nocáut en el tercer asalto a su compatriota Buster Douglass en octubre de 1990 y su triunfo por decisión en el primero de los tres combates realizados contra el puertorriqueño John Ruiz, el 12 de agosto del 2000, Holyfield capturó, retuvo o unificó las coronas pesadas en cinco ocasiones. En su casi 20 años dentro de los encordados ha enfrentado a oponentes de diferentes tamaños, calibres y estilos.
En Byrd (35-2, 20 nocauts) tendrá a un peleador reconocido por hacer que sus rivales luzcan como simples marionetas. "Me enorgullezco de eso, de hacer que parezcan tontos, especialmente los superpesados", dijo Byrd, un admirador confeso del heterodoxo estilo del ex campeón norteamericano Pernell Whitaker, especialista en lograr que su rivales se vieran mal dentro del ring.
Byrd es un maestro de la defensa y la evasión, que para ser peso completo se mueve con la rapidez de un welter. Si Holyfield no puede conectarle un golpe decisivo, entonces se las verá feas toda la noche persiguiendo a su más joven adversario durante los 12 asaltos.
Holyfield-Byrd, un choque de estilos y generaciones
Ambos fueron medallistas olimpicos y llegaron a la categoría de pesada provenientes de la división inferior.