Ya es poco lo que resta en el camino hacia la celebración del homenaje nacional a Laffit Pincay Jr., el cual se hará efectivo el próximo domingo con la presentación del Tercer Festival Internacional de Estrellas.
Aunque no somos miembros del Comité Organizador del espectáculo, hemos visto muy de cerca los contratiempos que debió enfrentar el gestor del espectáculo, Emilio Arosemena, el licenciado Carlos Mata y, porqué no decirlo, el gerente general del Hipódromo Presidente Remón, para cristalizar esta actividad.
Un último esfuerzo y el apoyo incondicional y desinteresado, a través de sus medios, de muchos colegas periodistas como Julio Alfaro, Eduardo Prado, Jaime Santos, Richard Dena, Guillermo Medina Matos y otros que se sumaron la idea, junto a la empresa privada y el Gobierno Nacional, a través del Ministro de Relaciones Exteriores, José Miguel Alemán, sirvieron cada uno dentro de su esfera de trabajo para que hoy el país entero esté dispuesto a participar del justo homenaje que esta semana se le tributará a ese panameño singular.
Y es que no podíamos quedarnos atrás. No hubo hipódromo en Estados Unidos que no hiciera mención del record mundial que alcanzó Laffit Pincay Jr en diciembre pasado. Hubo decenas de publicaciones dedicadas en su totalidad a exaltar el pasado de Pincay, a honrar su presente y soñar con su futuro. Y los panameños - por orgullo nacional - no podíamos dejar pasar inadvertido este acontecimiento.
Tarde que temprano la justicia se hace presente y el caso de Pincay llegó justo a tiempo.
No es un atleta que está tratando de hacer; que va tratar de llegar; que a ver si lo logra. Se trata de un hombre hecho y derecho que, como lo aseveró un diario norteamericano: "Es considerado el mejor atleta en su deporte y tal vez uno de los grandes atletas de todos los tiempos".
A lo anterior añadimos nosotros que es panameño, por lo que deber ser timbre de orgullo para todos los que nos sentimos orgullosos de nacer en esta tierra, pese a que muchas veces hay que alejarse de ella para que se reconozcan y valoren las cualidades
La verdad es que la suerte está echada en lo que concierne a la presentación del Festival de Estrellas Hípicas y sólo nos queda esperar que Dios nos favorezca la tarde del 17 de septiembre con un cielo claro y el sol radiante para que vivamos a plenitud la experiencia de ver a Laffit Alejandro Pincay Fernández recibir otra condecoración gubernamental, develar su busto de bronce y, por qué no, ganarse una o dos carreras.