La selección de Honduras respiró contra cuerdas. Tocaba guitarra, mientras Costa Rica hacía rock con violín.
El equipo de La Volpe no supo reponerse del primer gol. Les costó mucho, a pesar del buen fútbol que mostraron. Me gustó el equipo tico, pero más me gustó la “H”, que no desmayó y atacó a más no poder y defendió como gato panza arriba.
Lindo partido. Superior fútbol de ambos al que mostró Panamá. Ataques constantes y jugadas colectivas de lujo.
Claro, eran otras circunstancias, ellos se jugaban la Copa, nosotros el orgullo. El hombre se adapta a sus circunstancias, vi una Panamá floja, aunque los penales pusieron pimienta, que al final demostró que esto es una ruleta.
Julio Dely termina con saldo de tres victorias y dos empates. Pero el peso está en no ser finalista. Ahora tocará seguir el trabajo de cara a la Copa Oro, que está cerca.
Hay que reconocer que los funcionarios encargados de la grama hicieron un buen trabajo. Ayer no quedó destruida como se pensaba, estaba bastante aceptable para el trato futbolístico que ha recibido. Ahora hay tiempo para repararla.
Final de jornada, trabajo cumplido. Antes del Panamá Belice sabía que esto tendría su punto alto. Lo fue el viernes. Hemos tratado a toda costa de darle la mejor cobertura al evento. Espero cumpla sus expectativas, amigo lector. Lo demás ya está. La Copa se va para Honduras, y a ustedes que creen en el fútbol nacional mis respetos.