A menos de cuatro semanas para que la Selección de Panamá se juegue su clasificación a la Hexagonal eliminatoria de Concacaf, ante su similar de Honduras -12 de octubre-, ambos bandos ya han iniciado una “guerra fría”.
Mientras los catrachos comenzaron sus movimientos, enviando una primera avanzada, el bando rojo prepara todas sus fuerzas para recibir al grueso de la artillería de la H.

En días pasados estuvo en territorio panameño el gerente del equipo hondureño, Gerardo Ramos. El directivo estuvo haciendo estudios de logística para garantizar la comodidad y armonía de sus seleccionados, y así tratar de evitar lo que le ocurrió a Canadá, que fue presionado por los fanáticos istmeños los días antes de su choque.
Según la información que se filtró en las redes sociales, los hondureños se hospedarán en el Hotel Playa Bonita, ubicado en la región costera de Veracruz, para así garantizar su aislamiento y total descanso, antes de medirse a los locales.

Pese a lo anterior, la barra más grande de la Selección de Panamá, La Extrema Roja, ha prometido que ante los hondureños preparan un Carnaval inolvidable, nunca antes hecho en territorio nacional, y nada comparable al calvario que vivieron los canadienses.
“La Extrema Roja va a seguir, nosotros vamos a meterles presión a ellos en el estadio o en donde se hospeden, pero siempre en el marco del respeto”, aseguró Efraín Medina, directivo de la popular barra.
El calvario que prometen los miembros de La Extrema Roja para los jugadores hondureños no solo será en la previa al partido, sino durante los 90 minutos de juego en el estadio Rommel Fernández.
Esa noche, según el líder de La Extrema Roja, el coloso de Juan Díaz se convertirá en una “Caldera Roja” para los hondureños.
“Hemos bautizado al Rommel como la Caldera Roja, y ese día -12 de octubre- va a hervir y lo que vamos a cocinar serán hondureños”, prometió Medina.
Más adelante dejó claro que el objetivo de este plan es que los jugadores extranjeros se hagan la idea de que ahora las cosas en Panamá no serán fácil, ni afuera ni dentro del coliseo.
“Desde ya se está jugando el partido. Ha empezado una guerra psicológica de ambas partes”, comentó Medina. “Cuando Panamá fue a Honduras no lo dejaron reconocer el terreno. Taparon la cancha con una lona y luego -el día del partido- a los diez minutos de iniciado el cotejo los jugadores panameños tuvieron que cambiarse de tacos porque se resbalaban”, contó este acérrimo hincha.
“Aquí siempre se ha tratado bien a los equipos visitantes, siempre se le ha dado todo el apoyo, la fanaticada había sido pasiva y nosotros lo que hemos hecho es levantar a una hinchada que tiene mucha pasión, que tiene un sueño de llegar al Mundial de Brasil y que está consciente de que lograrlo depende de cada uno de los panameños”, dijo.
Por último, Medina hizo un llamado a la prensa hondureña, que ha tildado a La Extrema Roja de fanáticos violentos.
“Nosotros no vamos a agredir a ningún miembro de la fanaticada de Honduras ni de ningún otro país. Lo que nosotros hacemos se da en todas partes del mundo y cada uno va a ejercer presión de la manera que mejor le parezca. Ya empezamos a jugar y vamos a seguir así”, finalizó.
Panamá vs. Cuba será a las 3:00 p.m.
La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) determinó ayer que las selecciones de Panamá y Cuba jugarán en la sexta fecha de esta tercera ronda de eliminatorias de Concacaf hacia el Mundial de Brasil 2014, el próximo 16 de octubre en La Habana, desde las 3:00 p.m.
Honduras y Canadá, los otros dos equipos en competencia del grupo C, se enfrentarán en la ciudad hondureña de San Pedro Sula a la misma hora.
Agrega la FIFA que el resto de los partidos se desarrollarán igualmente de manera simultánea en cada uno de los dos grupos restantes.
Por el grupo A, Estados Unidos y Guatemala se medirán a las 5:15 p.m. También a esta hora Jamaica recibirá en Kingston a Antigua y Barbuda.