Steve Hooker, hijo de una saltadora de longitud y de un corredor de 400 metros vallas, se convirtió en el primer australiano que consigue un título olímpico de pértiga al superar el listón en 5,96, poniendo fin al ciclo de triunfos estadounidenses.
El australiano venció en un cerrado duelo al joven ruso Evgeny Lukyanenko, que hizo 5,85. El ucraniano Denis Yurchenko consiguió la medalla de bronce con 5,70.