Seis años y diez días después de su rebelión militar, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, volvió a vestir el pasado domingo su uniforme de comandante de paracaidistas con boina roja, en el traspaso de mando de los teatros fronterizos militares.
El acto castrense se efectuó en el poblado de Guasdalito (Estado de Apure, unos 600 Km al suroeste de Caracas), cerca de la ribera del fronterizo río Arauca, zona considerada como "roja" por las incursiones de guerrilleros, narcotraficantes y ladrones de ganado colombianos.
Teniente coronel retirado del Ejército, Hugo Chávez fue dado de baja por liderar, el 4 de febrero de 1992, el primero de los dos alzamientos militares de ese año (el segundo estalló el 27 de noviembre) contra el entonces presidente, el socialdemócrata Carlos Andrés Pérez.
Chávez de 44 años, ganó la presidencia con más del 56% de los votos en los comicios del pasado 6 de diciembre, y ahora es constitucionalmente comandante en jefe de las fuerzas armadas.
En los últimos años, su uniforme de comandante de paracaidistas y, sobre todo, la boina roja que caracteriza a este cuerpo en Venezuela, se convirtieron en un símbolo para sus millones de seguidores.
El domingo, "ataviado con un uniforme de campaña, y su gorra de paracaidista, se comportó como un oficial activo, haciendo el saludo militar cuando correspondía, y además recibió de manos del ministro de la Defensa, Raúl Salazar Rodríguez, el bastón de mando de comandante en Jefe de las FAN(Fuerzas Armadas Nacionales)", destacó ayer el diario caraqueño El Universal.
El presidente dijo que vestía de militar porque es "el primer soldado de la República en este momento".
"Ojalá que reflexionen quienes conspiran en la oscuridad, quienes ayer buscaron respaldo internacional (en alusión a sus adversarios socialdemócratas, que advirtieron que denunciarán su régimen ante el Protocolo de Washington de la OEA si rebasa los linderos democráticos)", deseó después Chávez.
"Mañana dirán que me vestí de militar, que soy un tirano; que digan lo que quieran: o estamos con Dios o con el diablo. Yo estoy con Dios. Se acabó el "guabineo"(medias tintas acomodaticias a las circunstancias), no hay marcha atrás", afirmó.
El ministro de Defensa, general de división del Ejército Raúl Salazar, señaló que el reglamento de Servicio de Guarnición justifica que un oficial en situación de retiro vuelva a usar el uniforme en circunstancias especiales y en ocasiones como el matrimonio, previa solicitud de permiso al ministro de Defensa. "Y yo se lo di", aseguró.
En el acto, Chávez endureció el tono al referirse a los irregulares colombianos, subrayando que son inaceptables las prácticas de secuestros, robo de ganado y acciones armadas en territorio venezolano.
"Si una fuerza, de cualquier país del mundo, penetra por cualquier territorio (...), nosotros estamos obligados a capturarlos, a que entreguen sus armas, y, si ellos se resisten, o pretenden hacer uso de esas armas contra nosotros, obligados estamos a destruirlos", advirtió el presidente.
Chávez, que permite que Caracas sea escenario del diálogo entre la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el comisionado de paz del Gobierno de Bogotá, reiteró su "posición neutral" en el conflicto interno de Colombia y su disposición a ayudar a la paz.
"Estoy dispuesto a ir a hablar con quien sea y donde sea para tratar de aportar mi granito de arena, que será a nombre del pueblo venezolano", expresó