El Alcorcón sacó a la luz todos los defectos del Real Madrid, que hizo un ridículo nunca visto en el club blanco tras ser goleado (4-0) en la fase de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey por un equipo que milita en la Segunda División B.
Tantos millones sobre la mesa no sirvieron para mejorar un estado que parece perpetuarse en los últimos tiempos en el Real Madrid.
Y es que no ha habido que esperar mucho tiempo para ver de nuevo la peor cara del Real Madrid. Incapaz de marcar en Gijón en el último partido de la Liga y sin demasiados argumentos para vencer al Milan, los hombres de Manuel Pellegrini aterrizaron en Alcorcón con el objetivo de acabar con las primeras dudas de la temporada.
Pero éstas no se disiparon. Sin Cristiano Ronaldo, parece que el asunto no carbura. Enfrente estaba el Alcorcón, un equipo que mostró a Pellegrini algunos de los conceptos básicos del fútbol. El Real Madrid carece de bandas. Los laterales son islotes que suben sin compañía. Todo el juego pasa por el centro. Con esa táctica, en la que insiste Pellegrini, los blancos fueron desarmados por su rival.