Los Bucaneros lograron una gran campaña la temporada pasada y la culminaron con un claro triunfo en el Super Bowl XXXVII ante los Raiders y están dispuestos a repetir el título en la Conferencia Nacional.
El equipo dirigido por Jon Gruden sale como el rival a vencer en la NFC, ya que no sufrieron muchos cambios y continuarán con una gran defensiva, comandada por estrellas como Warren Sapp, Derrick Brooks y John Lynch, entre otros.
La defensiva añadió al apoyador Dwayne Rudd, ex de los Cafés, quien es mejor recordado por algunos aficionados por quitarse el casco en la primera jornada del año pasado, lo que le costó el triunfo a Cleveland.
Dexter Jackson, quien fuera el Jugador Más Valioso del Super Bowl, se fue a Arizona, por lo que el esquinero Dwight Smith será el nuevo profundo de Tampa Bay.
Los Bucaneros tienen un calendario aparentemente fácil, por lo que no deben tener problemas para regresar a la postemporada y defender su corona ante los mejores de la Conferencia Nacional. Los equipos que podrían complicarle las cosas a los actuales monarcas son las Águilas de Filadelfia y los Carneros de San Luis.
Las Águilas dependerán mucho de los que haga Donovan McNabb y su ofensiva, ya que la defensiva se mantiene como una unidad sólida, a pesar de perder a Hugh Douglas y Shawn Barber. Filadelfia abrirá la campaña en el Lincoln Financial Field ante los Bucaneros, en la revancha de la final del año pasado.
Duce Staley y Correll Bruckhalter tendrán un nuevo bloqueador en Jon Ritchie, ex de Oakland. La escuadra de Andy Reid tiene el material para llegar a la final por tercer año consecutivo y esperan terminar con la espera de 23 años, ya que no van a un Super Bowl desde 1980.
Los Carneros deben mantenerse sanos para poder luchar al mismo nivel que los Bucaneros. San Luis es considerado como uno de los ataques más explosivos de la liga, pero dependen mucho de sus individualidades.
Kurt Warner parece estar recuperado totalmente, al igual que Marshall Faulk, por lo que eso debe ser una preocupación para sus rivales en la NFC. Con receptores como Isaac Bruce y Torry Holt, todo puede suceder en la ofensiva de los Carneros.
La línea ofensiva ha madurado y con la llegada del tackle Kyle Turley, ex de los Santos, y del centro Dave Wohlabaugh, ex de los Cafés, Warner tendrá mayor protección y Faulk podría volver a brillar en su acarreos. Si el equipo de Mike Martz puede mantenerse lejos de las lesiones, seguramente estarán peleando con los Bucaneros un boleto para ir a Houston.
Los Halcones de Atlanta lucían como serios contendientes, pero para su mala fortuna su principal estrella ha quedado fuera por siete semanas. El mariscal de campo Michael Vick perderá al menos seis juegos por una fractura en la pierna, por lo que sus esperanzas de llegar a los playoffs se han alejado.
Peerless Price, ex de Buffalo, llegó para reforzar el cuerpo de receptores, pero el problema es que ahora será Dough Johnson quien le lance los pases y no el ex estrella del Tecnológico de Virginia. Warrick Dunn y T. J. Duckett tendrán que apoyar con muchos acarreos para quitarle presión a Johnson. Atlanta tratará de ganar un partido en las primeras semanas para mantenerse en la pelea por un boleto como equipo comodín en los playoffs, pero no será fácil ya que enfrentan a Tampa y San Luis en las primeras cinco semanas.
Los Empacadores de Green Bay son otra escuadra que año tras año está presente en los primeros lugares y tratando de llegar al Super Bowl, pero la pregunta para los "Cabezas de Queso" es: ¿Le quedará suficiente magia al brazo de Brett Favre?
El mariscal de campo de los Empacadores cumplirá 34 años en octubre y los constantes rumores sobre su posible retiro cada vez son mayores, por lo que esta podría ser su última temporada y la última oportunidad de Green Bay de llevarse el Trofeo Lombardi.
Si pueden mejorar a la defensiva, los Empacadores podrían ser un equipo difícil de vencer en la postemporada, aunque ante conjuntos como los Bucaneros y las Águilas, Green Bay parece estar un paso atrás.
Los Gigantes tienen todo para pelear con las Águilas el cetro de la División Este. La ofensiva de Kerry Collins, Amani Toomer, Jeremy Shockey y compañía es una de las mejores en la conferencia y sus aficionados confían en que este año regresarán al "Súper Domingo".
El equipo de Jim Fassel debe mejorar a la defensiva para ser considerado un serio aspirante al título de la NFC. La campaña pasada fueron eliminados por San Francisco en un partido con mucha polémica, por lo que motivación no les falta a los jugadores de la "Urbe de Hierro".
El año pasado nadie pensaba que los Gigantes pudieran llegar a playoffs, pero en esta ocasión todos esperan mucho de ellos, habrá que esperar para ver cómo manejan la presión.
Para los 49´s de San Francisco es ahora o nunca, ya que podría ser el último año de 10 de sus jugadores titulares, que al final de la campaña se convertirán en agentes libres, incluyendo al receptor Terrell Owens y al apoyador Julian Peterson.
Será difícil para los gambusinos repetir el título de la División Oeste, considerando que los Carneros están sanos y que tendrán que acoplarse a las órdenes de Dennis Erickson. Jeff García se mantiene como uno de los mejores mariscales de campo de la liga y podría llevar a los 49´s a los playoffs.
Otro equipo que estará peleando en los primeros lugares de la conferencia serán los Santos de Nueva Orleáns, que tratarán de aprovechar al máximo la lesión de Michael Vick para adueñarse del segundo lugar de la Divisón Sur.
Equipos como los Pieles Rojas, Panteras y Vikingos buscarán un lugar en la postemporada con la esperanza de que algunos de los equipos favoritos tengan un mal inicio. Carolina tiene una gran defensiva, pero su ofensiva continúa como una gran interrogante a pesar de la adquisición del corredor Stephen Davis.
Minnesota basará su éxito en Daunte Culpepper, quien tratará de dejar atrás una temporada con muchos errores. Randy Moss continúa como la máxima estrella de la ofensiva, pero dependerán de que tan bien juegue la defensiva púrpura.