El atacante sueco Zlatan Ibrahimovic ha pedido a los dirigentes de su nuevo club, el París Saint-Germain, lucir la camiseta con el número 10, lo que supone a la formación un problema, porque ya lo viste el brasileño Nené.
La estrella del club pretende portar finalmente su número preferido, pero que no ha podido lucir en ninguno de sus anteriores equipos, porque sistemáticamente se encontraba ya atribuido a un jugador.
En esta ocasión, "Ibra" está más cerca del objetivo porque la continuidad de Nené no está garantizada.