El jardinero japonés Ichiro Suzuki demostró ayer por qué es uno de los mejores bateadores de contacto de todos los tiempos, al alcanzar la marca de los dos mil imparables en su carrera de Grandes Ligas.
La marca la logró en el primer episodio del partido que su equipo, los Marineros de Seattle perdieron ante los Atléticos de Oakland por pizarra de 2 carreras a 0.
En ese turno al bate, Ichiro conectó un doble hacia el jardín derecho ante los lanzamientos del abridor de los Atléticos Gio González
El jugador, que está cerca de cumplir 36 años de edad, se convirtió en el segundo pelotero en la historia de las mayores que llega a esa marca.
Ichiro lo hizo en 1,402 partidos, 12 más que Al Simmons, quien la alcanzó en 1,390 encuentros.