Bio de bolsillo
- Nombre: Edilberto González Trejos
- Profesión: Abogado, poeta y gestor cultural
- Cargo: Organizador del Festival Cultural de San Francisco de la Montaña y presidente de la Alianza Francesa Panamá
- Nacimiento: Santiago de Veraguas, 24 de diciembre de 1971.
- Edad: 41 años.
- Obras: ‘Balanceo’ (Universal Books, 2003) y ‘Dioses de bolsillo’ (Fiat Lux, Panamá, 2011).
Su título de abogado, su vocación de poeta y el cargo de presidente de la Alianza Francesa Panamá no le han robado la calma ni mucho menos el tiempo, como para que Edilberto González Trejos no pueda mirar hacia atrás y darle la mano a su terruño.
Desde hace cuatro años, ‘Songo’ -como le conocen sus íntimos y como le gusta que lo llamen- se ha tirado al hombro el festival anual de arte, literatura, música, postres, comida y tradiciones en San Francisco de la Montaña, y junto a líderes de la comunidad y con la participación de gente que ya comienza a venir de todas partes para mostrar y ver arte, ha sentado las bases para propiciar las condiciones que impulsan a muchas personas a visitar el sitio a principios de cada año.

González asegura que el hecho de que se haya escogido San Francisco de la Montaña como escenario tiene que ver con muchos otros factores distintos al hecho de que él sea oriundo de esa provincia. Dice que el sito vale por sí mismo
¿Tiene algo que ver su origen veragüense con que este festival se haya afincado en San Francisco de la Montaña?

Hay muchos otros factores en juego y el hecho de que un servidor es veragüense, santiagueño de nacimiento y sanfranciscano de adopción, es solo uno más.
Es decir que sí tiene mucho que ver.

Lo que comenzó como una actividad local está alcanzando nivel nacional, ¿esperaban un progreso tan rápido?
En realidad es una suma de esfuerzos. En la vida todo es continuidad y el Festival San Francisco de la Montaña se fue sumando a una ola anterior, la Feria de los Postres y Dulces. Tomando en cuenta que este año se celebra la décima Feria de los Postres y Dulces, ha sido un éxito a mediano plazo. Lo que sí ha sucedido es que el festival ha tenido más impacto mediático y ha complementado el público que de por sí atraía la Feria de los Postres.
¿Qué repercusión ha tenido el festival en el sector donde se realiza?
Una renovación en la conciencia del valor y significado de su legado cultural. Se han dado cuenta de lo importante que es algo que ellos ven como usual: El patrimonio de su iglesia barroca, su gastronomía, sus juegos, tradiciones, su riqueza natural. De igual forma, los niños de este sector han venido siendo expuestos a manifestaciones culturales y artísticas que desconocían y que muy difícilmente les llegasen de otra manera. Ahora en otra fase, empiezan a darse cuenta del potencial en cuanto a turismo. Pero para eso falta un poco.
¿Cuenta con algún registro sobre la manera como ha ido evolucionando la asistencia?
Existen registros que llevamos desde que se inició el festival. En 2010 que lo hicimos en marzo -aparte de la Feria de los Postres y Dulces-, no pasamos de las 50 personas por día. En 2011, reunimos a más de 5,000 personas, la mayoría de ellas el sábado, día de la Feria de los Postres y Dulces. Asimismo en 2012, hubo una gran asistencia el sábado, alrededor de los 5,000 asistentes.
Nuestro reto es fortalecer los otros 2 días, viernes y domingo y en ese sentido, la asistencia va aumentando.
Además de ser una actividad cultural, también es algo turística, ¿qué análisis puede hacer en ese sentido?
En Panamá no hemos caído en cuenta del potencial del turismo cultural y sostenible, definido como aquel que busca conocer las manifestaciones humanas materiales e inmateriales de cada región. De igual forma, existe un gran campo para el turismo “gourmet”, de manera específica por la Feria de los Postres y Dulces. Con un turismo de esta clase, recibes a un visitante curioso, pero respetuoso, que se adapta al entorno, porque viene a ver la cultura local y entonces, el lugareño no tiene que adaptarse al turista. Lo que sí tendría que ajustarse es el modelo de negocios de la comunidad para sacar provecho de forma sostenible.
¿Cómo se financia el festival?
Se financia con donaciones, con mucho trabajo voluntario. Hay muy poco o nulo apoyo corporativo, algún apoyo logístico de instituciones gubernamentales y aportes del equipo de trabajo. El propósito a mediano plazo es involucrar y sensibilizar al sector empresarial de Veraguas en esta iniciativa.
¿Cuentan con algo tipo de apoyo gubernamental?
Desde el año 2011, hemos contado con apoyo logístico del Inac, que esperamos pueda expandirse por el interés cultural y social del proyecto. La Asamblea, dependiendo del presidente de la misma, ha brindado algún apoyo logístico, sobre todo en el transporte.
¿Hasta dónde esperan llegar con esta feria?
Queremos establecer una plataforma educativa permanente en Veraguas, a fin de dar formación a través del arte y la cultura a niños y adolescentes de la región, gestionar una programación anual sostenida y eventualmente tener más días de festival.
¿Qué le falta al Festival San Francisco de la Montaña para alcanzar el punto máximo?
Nunca hay un punto máximo, siempre se quiere alcanzar nuevas metas y proyecciones. No obstante, lo que nos falta es que el festival se vuelva autosostenible y autofinanciable, que tenga un equipo de trabajo permanente y remunerado.