La aprobación del nuevo convenio laboral que establece un impuesto de lujo para todos aquellos equipos que sobrepasen los 117 millones de dólares en el valor de la nómina de su plantilla no ha cambiado la filosofía del dueño de los Yanquis de Nueva York, George Steinbrenner, de fichar a los mejores.
Los Yanquis, que fueron el único equipo de las Grandes Ligas que votó contra la aprobación del nuevo convenio laboral que establecía un impuesto de lujo sobre el tope salarial, logró en la última semana los fichajes del jardinero japonés Hideki Matsui y del lanzador cubano José Contreras.
Los dos jugadores le costarán a los Yanquis 53 millones de dólares en los próximos tres años. De acuerdo a un informe que publicó el periódico "New York Daily News", los Yanquis tienen en la actualidad una plantilla que vale 140 millones de dólares, 23 por encima de lo que establece el tope salarial y sobre los que tendrán que pagar el 50 por ciento de impuestos.
Los Bombarderos del Bronx también tienen todo listo para firmar por un año al veterano lanzador Roger Clemens, que ha rebajado sus exigencias con relación a la pasada temporada (ganó 15,5 millones de dólares) pero no bajará de los 10 en la renovación. Los Yanquis han sobrepasado todas las expectativas y han demostrado que no tienen ningún interés en controlar lo que muchos consideran "irracionalidad" en los salarios de los peloteros del béisbol.
El gran dilema que se le plantea ahora a los Yanquis es que para bajar el valor de su plantilla tendrán que eliminar un número importante de contratos a través de traspasos y eso no será nada fácil de hacer en las actuales condiciones económicas en las que se encuentran el resto de los equipos. Durante la pasada reunión anual de invierno apenas si se consiguieron traspasos de interés entre aquellos jugadores que tienen firmados contratos con un salario elevado.
Varios agentes también calificaron a Steinbrenner de insaciable en su afán de conseguir a los jugadores con los que piensa que puede ganar de nuevo la Serie Mundial. "Es algo increíble la actitud de George, no acepta nada más que lo que entiende es lo mejor para convertir a su equipo en ganador", declaró un agente al New York Daily News.
La llegada de Contreras deja a los Yanquis con el lanzador que muchos consideran puede ser su futuro número uno entre la rotación de abridores. Pero lo más importante de todo es que los Yanquis también eliminaron la posibilidad que los Medias Rojas de Boston, los eternos rivales en la División Este de la Liga Americana, pudiesen conseguir los servicios del desertor cubano.
Impuesto de lujo no cuenta
Los Yanquis han sobrepasado todas las expectativas y han demostrado que no tienen ningún interés en controlar lo que muchos consideran "irracionalidad".