El entrenador de Estados Unidos, Mike Krzyzewsky, declaró después de la victoria de su equipo frente a Eslovenia (119-76) que los clasificó para las semifinales de la Copa del Mundo de España 2014, que temían la efectividad de los hermanos Dragic, pero que poco a poco fueron imponiendo su ritmo “y fue suficiente”.
“Mejoramos ya en el segundo cuarto y cuando nos mostramos efectivos desde la línea de tres puntos el encuentro se puso de cara, y con James Harden dirigiendo las operaciones el equipo tuvo más fluidez”, dijo.
Krzyzewsky dejó claro que el suyo es “un equipo joven que tiene mucha ambición y cada vez va jugando más compacto, y su poder en defensa, que cada vez es más sólida, se traslada al ataque y juega más desenvuelto”.
“Somos un equipo consistente que se apoya en la defensa”, añadió.