Dos leyendas del deporte soviético, el portero de hockey sobre hielo Vladislav Tretiak y la patinadora Irina Rodniná, encendieron ayer el pebetero en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno en la ciudad rusa de Sochi.
Los veteranos relevistas portaron en el estadio Fisht la misma antorcha que en noviembre pasado viajó por primera vez en la historia de unas olimpiadas a la Estación Espacial Internacional.
En medio de una gran ovación, Tretiak y Rodniná abandonaron el estadio para encender juntos el pebetero.