"Es increíble que le nieguen coliseos para practicar a la selección nacional, que es de todos los panameños", lamentó ayer el director técnico del elenco absoluto, el uruguayo Miguel Mansilla.
Criticó que "nadie" quiere prestar un terreno al seleccionado que sólo cuenta con la cancha del estadio Agustín "Muquita" Sánchez para realizar sus prácticas, en ausencia del Rommel Fernández, cerrado a los entrenamientos por mejoras.
De acuerdo al ex estratega del Tauro FC, se cursó misivas a diferentes entidades estatales y colegios. Sólo la Universidad de Panamá logró contestarle, pero negándole un terreno en Curundú.
"Otros no contestan a las cartas que remitimos", lamentó. En el caso de los colegios, se justifica la negación dado el desarrollo de ligas interescolares que necesitan la cancha de su respectivo centro de estudio para jugar los partidos establecidos en el calendario.
Tras la agónica victoria 1-0 sobre Honduras el domingo 2 de abril en el Rommel, los pupilos de Mansilla, con excepción de los legionarios y tres de la Sub-23, volvieron a la faena el miércoles 5.
De esa fecha hasta la actual, el equipo ha realizado un solo encuentro de fogueo, contra la Sub-23 el viernes 14 en La Chorrera, y visitado las playas para ejercitarse tan solo en una ocasión.
Mansilla lucha, al igual que lo hizo el técnico inglés Gary Stempel, contra todo, pero con la vista puesta en el trascendental cotejo ante Honduras el próximo 7 de mayo en Tegucigalpa.
Ante la ausencia de canchas en la capital, el elenco se trasladará hoy en horas de la tarde hacia La Chorrera, para continuar con su preparación en el "Muquita" Sánchez. El viaje se calcula en media hora.
En los entrenamientos estará el defensa Anthony Torres, quien se recupera de una lesión en sus costillas que sufrió tras un choque por el balón con el delantero hondureño Juan Cárcamo en el encuentro eliminatorio.
Por el momento, Mansilla entrena a los jugadores seleccionados del patio hasta que se incorporen los tres de la Sub-23, el central Ubaldo Guardia, el lateral Mario Méndez y el artillero Roberto Brown, y los legionarios, con excepción del portero Ricardo James, quien se quedará con el Platense, club de Primera División del fútbol "catracho" hasta la llegada de la delegación panameña a Tegucigalpa.
Mansilla propuso como fecha límite el 30 de este mes para celebrar un partido de preparación con "cualquier equipo", de tal forma que, de lesionarse o lastimarse algún panameño, tenga tiempo para recuperarse antes del 7 de mayo.
Aunque considera que "lo ideal" sería jugar contra una selección con similares características que la hondureña, el ex seleccionado de la "celeste" confesó a este medio que "no puse muchas pretensiones" y se conformaría con "cualquier equipo" que le exija al elenco criollo en un cotejo a celebrarse preferiblemente en el Rommel.
A diferencia de los jugadores catrachos que se encuentran en "plena competencia" con sus clubes, la mayoría de los integrantes de Panamá necesitan mantenerse "entrenando".
Por eso, según Mansilla, se hace necesario un juego de fogueo, para no perder la continuidad sea "cualquier equipo".
De no concretarse cotejo alguno, el uruguayo no teme que a sus pupilos les ocurra lo mismo que les pasó a sus homólogos de la Sub-23 en Hershey, que en ausencia de juegos de fogueo, fracasaron en su intento de acudir a las Olimpiadas de Sydney, Australia.
"No quiero causar traumas a mis jugadores, porque si me pongo nervioso transmito esa sensación a ellos e influye en su actitud en la cancha", explicó.