Independiente del Valle busca dejar en el camino a otro grande del fútbol sudamericano cuando enfrente a partir de mañana a Atlético Nacional de Colombia por la final de la Copa Libertadores.
El club ecuatoriano, que debutó en la primera división de su país hace apenas seis años, despachó a gigantes como River Plate, Pumas de México y Boca Juniors en su sorprendente recorrido hasta esta instancia. En seminales contra Boca, ganó los encuentros de ida y vuelta, incluyendo un triunfo 3-2 en la temida Bombonera de Buenos Aires.
"Hemos ganado mucho en autoestima por haber ganado series muy complicadas", analizó el técnico uruguayo de Independiente, Pablo Repetto.
Independiente tiene su sede en Sangolquí, un pequeño pueblo a 40 minutos de la capital ecuatoriana, donde su estadio apenas puede albergar a 7.500 espectadores. Desde la fase de grupos y por requisito de la Conmebol, mudó sus partidos al estadio Atahualpa de Quito, con capacidad para 35.000 personas, y mañana se anticipa un lleno total para respaldar al club que se ganó el cariño de todo Ecuador.
Miles de aficionados durmieron en la calle y formaron interminables filas el lunes para comprar boletos para el encuentro.
Atlético Nacional, campeón de la Libertadores en 1989 y subcampeón en 1995, eliminó en semifinales a Sao Paulo con sendas victorias en la ida y vuelta.
Al igual que Independiente, el plantel dirigido por Reinaldo Rueda tiene una vocación ofensiva encabezado por el goleador Miguel Angel Borja, Marlos Moreno, Andrés Ibargüen y el armador Macnelly Torres.
Borja hizo los cuatro goles de Atlético Nacional en la serie ante Sao Paulo.
El técnico de Atlético Nacional, Reinaldo Rueda, conoce muy de cerca al fútbol ecuatoriano, a cuya selección llevó al Mundial de 2014 en Brasil. También condujo a Honduras al Mundial de 2010 en Sudáfrica.
"Somos un cuerpo técnico que ha ido a dos mundiales y quiere ir al mundial de clubes", dijo el timonel colombiano.
El encuentro comenzará a las 7:45 p.m. en el estadio Atahualpa de Quito bajo la conducción del árbitro paraguayo Enrique Cáceres.