Tras poner al argentino Independiente contra las cuerdas al derrotarlo por 2-0 en el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana, el Goiás aspira a coronarse hoy en Avellaneda y salvar un año en el que ha bajado a la segunda categoría del fútbol de Brasil.
Para mitigar tanta pena, el equipo de Goiania complicó seriamente al bonaerense, que tendrá que cerrar su portería y marcar tres goles para obtener un título internacional una década y media después de alcanzar la Supercopa sudamericana.