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Industria futbolística del secuestro creció

Varios futbolistas han denunciado "raptos relámpago", que tienen por objeto pasear a la víctima por varios cajeros automáticos.


El secuestro de la madre del delantero brasileño Robinho, objeto del deseo de grandes clubes de España y Portugal, confirma que una tenebrosa "industria" crece a la par con los jugosos contratos de los futbolistas en los últimos 41 años.
El secuestro de Marina Lima de Souza, ocurrido en la noche del pasado sábado en un modesto barrio del puerto paulista de Santos, es el más reciente capítulo de una historia oscura que comenzó el 25 de agosto de 1963 en Caracas, cuando Alfredo Di Stéfano fue secuestrado por las denominadas Fuerzas Armadas de Liberación durante la disputa de la Pequeña Copa del Mundo.
El astro, conocido como la "Saeta rubia", fue liberado dos días después cerca de la embajada española, y desde entonces muchos criminales entendieron que el crimen paga, pues de exigir el equivalente a un puñado de dólare. Enrique Castro "Quini", quien militó en el Barcelona de 1980 a 1984, permaneció en cautiverio 25 días desde el 1 de marzo de 1981.
Uno de los casos más largos y misteriosos ha sido el del hermano del defensa georgiano Kakha Kaladze, Levan, estudiante de medicina, capturado el 23 de mayo de 2001 y por cuya liberación los delincuentes pidieron un rescate de 600.000 dólares.
En Brasil un hecho similar se registró el 2 de mayo de 1994, cuando Edevair de Souza, padre del goleador Romário, desapareció cuando abandonaba un restaurante de su propiedad.
Los captores exigieron el pago de un rescate de siete millones de dólares, pero una operación policial acabó con el secuestro, el 8 de mayo, y el arresto de los delincuentes.
En Colombia, el secuestro del vicepresidente de la Federación de Fútbol, Hernán Mejía, por parte de las FARC, condujo a la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) a anunciar el aplazamiento de la Copa América.
Mejía desapareció con otras personas en un desolado paraje rural el 25 de junio de 2001 y fue liberado al cabo de 70 horas.
En abril de 2000, el colombiano Andrés Estrada fue retenido por desconocidos durante dos días por otro grupo rebelde.
El futbolista del Matahón hondureño Henry Suazo, cuyo hermano mayor David ha jugado en el equipo titular del Cagliari italiano, fue secuestrado el 17 de dic. de 2002 cuando regresaba de un entrenamiento y liberado.
El episodio, el primero que sufre un futbolista en el país centroamericano, ocurrió casi tres meses después de que el centrocampista del Banfield argentino Jorge Cervera y su hermano cayeran en poder de delincuentes que reclamaron 3.000 dólares.
En Argentina, donde nueve de cada diez ciudadanos son hinchas del fútbol, personas relacionadas con este deporte son víctimas cada mes y medio de un secuestro o un intento.
En noviembre de 2002, cuando David Beckham aún militaba en el Manchester, la policía británica desbarató un plan de secuestro de Victoria Adams, esposa del actual jugador del Real Madrid.
  • Entre los más recientes casos destacan la retención durante 24 horas de un hermano del jugador del Villarreal español Juan Román Riquelme; la del padre de Leonardo Astrada, entrenador del River Plate.

  • En México, el padre del ex guardameta de la selección absoluta Jorge Campos, Alavaro, fue retenido el 17 de febrero de 1999 en las cercanías de Acapulco.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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