La gira japonesa de los populares "Beckham Boys" continúa el sábado en Niigata con el partido de octavos de final Inglaterra-Dinamarca (20h30 locales, 11h30 GMT), primer choque eliminatorio con dos equipos que anteponen la solidez a las genialidades.
Desde su llegada a Asia, los hombres de Sven-Goran Eriksson y los de de Morten Olsen buscan un fútbol serio, sin florituras, y el método ha dado sus frutos: los ingleses son los únicos del Grupo F que han batido a los argentinos (1-0), mientras que los daneses concluyeron la eliminación de los franceses (2-0) en el Grupo A, lo que da una idea de su potencial.
Ambos equipos están todavía invictos en el Mundial, pero mientras la mejor baza de los daneses parece ser la defensa, como mostraron contra Francia, el supuesto punto fuerte de los ingleses es el ataque, alrededor de David Beckham, doctor en tiros libres y penales, y de Michael Owen, Balón de Oro europeo en ejercicio. El duelo puede desarrollarse al más puro estilo británico, ya que cinco jugadores daneses susceptibles de ser alineados el sábado juegan en la Premier League.
Puede ser por ello que los ingleses "eligieron" jugar contra los daneses, con los que no corren el riesgo de ser sorprendidos, jugando al trote contra Nigeria el miércoles (0-0), con lo que evitaron a Senegal, el domingo a pleno sol.
El futuro dirá si fue una elección buena. En todo caso los ingleses pueden pensar que están bien preparados tras jugar contra otro equipo escandinavo, Suecia (1-1), en su primer partido en el Mundial. La diferencia es que esta vez Inglaterra tiene que ganar, aunque los daneses pueden considerarse favoritos sobre el papel al haber sido primeros de su grupo y alcanzar los cuartos de final en 1998.