Una Inglaterra poco convincente, pero que fue de menos a más, logró ayer salvar la papeleta ante la inexperiencia de una desconocida selección de Kazajistán, a la que los pupilos de Fabio Capello lograron, finalmente, imponerse por una cómoda victoria por 5-1 en el estadio de Wembley.
El once inglés pasó de la catástrofe a la euforia aunque mostrando durante todo el partido un juego frágil.
El imponente estadio de Londres dio más de un respingo ante el despliegue torpe que mostraron los pupilos del ex técnico madridista en un primer acto que sin duda decepcionó a la hinchada y que puso en evidencia fallos bochornosos. Sobre todo en defensa.
Mantuvieron la posesión pero fueron incapaces de asustar.