Ken Griffey Jr. y Mike Piazza fueron exaltados ayer como nuevos miembros del Salón de la Fama del béisbol, tras cumplir trayectorias tan destacadas como contrastantes en las Grandes Ligas.
Griffey es el único pelotero seleccionado como primero en el "draft" que ha terminado en el recinto de los inmortales. En contraste, Piazza fue reclutado en la 62.ª ronda de 1988, en el puesto 1,390, el menos destacado entre todos los inmortales de Cooperstown.
"Al estar aquí me siento humilde y abrumado", expresó Griffey. "No puedo describir cómo se siente".