Comenzó ayer el juicio oral contra 10 ex militares y un civil ligados al grupo nacionalista "Carapintada", acusados de vender armas de las fuerzas armadas y a quienes se pretendió vincular con un mortífero atentado antisemita perpetrado en 1994.
El proceso, es seguido con gran atención por la colectividad judía. Priva entre sus miembros la impresión de que no está probada la participación de los acusados en el atentado terrorista que demolió hace siete años el edificio de la mutual judía AMIA, causando la muerte de 85 personas .