Dos residentes de Estados Unidos encaraban ayer posibles condenas a prisión perpetua en Cuba al iniciarse su proceso por acusaciones de dedicarse al contrabando de cubanos indocumentados a través del estrecho de La Florida. Si el tribunal de cinco jueces sigue la recomendación de la fiscalía, los acusados Joel Dorta García y David García Capote serán los primeros condenados a cadena perpetua por tal delito, según un nuevo código penal más estricto que ha entrado en vigor aquí.
Un indocumentado que deseaba viajar a los Estados Unidos en la lancha que guiaban los acusados, residentes de Miami, murió al volcarse la nave frente a las costas de Cuba.
Con ellos fue llevado también ante la justicia Pedro Córdova González, un cubano que reside en la isla y que está acusado de ser cómplice de los dos primeros.
Los individuos fueron arrestados el 3 de julio, cuando la lancha que piloteaban frente a la costa habanera se volcó y en el accidente perdió la vida un abogado cubano de 45 años. En la lancha viajaban otras once personas, entre ellas cinco niños.
No se pudo determinar de inmediato cuánto tiempo durará el juicio, pero familiares de García Capote esperaban que el proceso concluyese hoy mismo. "Esto ha sido algo muy difícil", dijo el padre del acusado, David García Quesada.
También asistieron a la vista la madre de García Capote, una hermana, su suegra y su esposa, Miladys Rodríguez, con quien tiene un hijo de cuatro años.
Los familiares rechazan las acusaciones del gobierno de que ambos individuos cobraron a sus pasajeros 8.000 dólares por cabeza para transportarlos a Miami, a donde el propio García Capote emigró en abril.
Los parientes sostienen que los acusados habían venido a Cuba a buscar a otros miembros de su familia para llevarlos a Miami. Por lo menos seis de los ocupantes del barco accidentado eran familiares de García Capote, entre ellos su hermana y un cuñado.
Ninguno de los parientes que se hallaban hoy frente al juzgado pudieron indicar cuál era el parentesco de la víctima con los acusados.
Tras un aumento de las salidas ilegales hacia los Estados Unidos, Cuba dispuso a fines de julio una serie de medidas para reprimir el contrabando de seres humanos hacia el norte.
Las autoridades cubanas dijeron que este año un número creciente de contrabandistas con lanchas rápidas han comenzado a cobrar hasta 8.000 dólares para llevar a indocumentados cubanos hacia La Florida.