Raúl González y Ruud Van Nistelrooy, la pareja goleadora más letal de Europa con 57 y 54 tantos, condujeron al Real Madrid ayer a un estreno con triunfo ante un Werder Bremen fiel a su estilo, que acabó pagando cara su ambición.
El Real Madrid comenzó desenchufado. Incómodo. Sin intensidad. Le faltó ritmo de inicio. Lo encontró cuando Gago comprendió el fútbol de primera por el que apuesta su técnico. Tiene los mejores socios al lado, Guti y Sneijder. Cuando entraron en acción se desató el fútbol blanco.
El coraje de Raúl y la movilidad de Higuaín lo despertaron de su letargo. Sólo un disparo lejano y blando de Sneijder había servido como carta de presentación a la portería de Tim Wiese, que quedó perplejo ante la efectividad rival cuando Raúl hizo gol en la primera acción de mérito.
Un pase medido de Van Nistelrooy lo respondió el capitán con un testarazo a la red, que engrandece su figura en Europa como máximo goleador de Liga de Campeones con 57 tantos.
Poco duró la alegría del gol. Un minuto después, Thomas Schaff encontró el premio de su apuesta, con el empate de Sanogo. Apostó por el marfileño en la delantera, junto a la velocidad del sueco Rosenberg, en detrimento de Almeida, para buscar las cosquillas a Metzelder. En el gol, le robaron la cartera por anticipación y Casillas reaccionó tarde.
El empate desató los mejores momentos de juego del Real Madrid. Higuaín abandonó la banda derecha para brillar en la zona del medio punta y en diez minutos se agolparon todas las ocasiones que faltaron en el inicio.
La segunda parte comenzó al ritmo de Diego. El brasileño es del gusto de Schuster y demostró el porqué. El Bremen llegó cojo a Madrid. Seis bajas, entre ellas el pulmón del equipo, Frings, y Metersaker recuperado a última hora, pero la magia de Diego sirvió para dar la cara y desatar los nervios en el Bernabéu. Salvando las distancias, muestra gestos maradonianos.
Madrid aceptó con valentía el intercambio de golpes con el Bremen y lo tiró a la lona. Guti conectó con su gran socio, Raúl, que cedió el mano a mano a Van Nistelrooy para engañar a Weise y quitarse la espina de cuatro ocasiones desperdiciadas.
Inician con buen pie
De los 300 partidos que los blancos han disputado en este torneo, 'e9ste fue su primero con el conjunto alemn.