Como decíamos ayer. Coincide nuestra vuelta con el que habría sido el cumpleaños Nº 42 del siempre recordado Armando Dely, para nosotros: el mejor exponente que ha tenido el balompié panameño en los 25 años más recientes. Con el emblema tricolor de su país, el anhelo largamente acariciado se convirtió en realidad. El 16 de agosto de 1992, el Estadio Revolución los vio a los tres: Armando Javier, Julio César y Jorge Luis, con el mismo uniforme, tras la misma redonda número cinco y, para dicha de todos, venciendo 1-0 a Costa Rica, en las eliminatorias hacia el Mundial de Estados Unidos"1994.
"¡...Y ya lo ve...Y ya lo ve...Es el hermano de Pelé !"... El primero de diciembre de 1995, vistió por última vez la casaca tricolor. Derrota 0-1 ante Guatemala, en la ciudad de Santa Ana, en la tercera edición de la Copa de la UNCAF. En ANAPROF se calzó la blusa del Plaza Amador, y luego vino su comienzo en el Arabe Unido, en algo que parecía su futuro: la dirección técnica. Sin embargo, el destino no lo quiso así.
El corazón, de tan grande, se le fue apagando sin morir físicamente. Hasta que el 16 de agosto del 2004, Dios se apiadó de él, y se lo llevó. Pero en las calles colonenses, permanece vivo, siempre despierto en los ojos del pueblo; cuaderno a medias con la lección de mañana, en las manos; sonrisa eterna a flor de labios; balón bailarín, jugando en los pies.