El canciller chileno Juan Gabriel Valdés insistió ayer en los caminos de un arbitraje internacional o razones humanitarias para liberar al ex dictador Augusto Pinochet, detenido en Londres desde hace más de 10 meses. "Hemos hecho un planteamiento jurídico y diplomático", dijo el canciller en declaraciones a Radio Cooperativa, al referirse a una comunicación que el viernes remitió a su colega español, Abel Matutes, para reiterar la idea de llevar el "Caso Pinochet" a un tribunal internacional de árbitros. Pinochet, detenido en la capital británica desde el 16 de octubre, enfrenta un pedido de extradición de España, por los crímenes denunciados contra el régimen que encabezó en Chile, entre 1973 y 1990.
El Gobierno del presidente Eduardo Frei, que desconoce la autoridad de tribunales europeos para juzgar delitos cometidos en Chile, propuso un arbitraje en abril pasado y reiteró esa propuesta hace más de un mes, en una extensa nota diplomática.
Pero el Consejo de Estado, en España, desestimó la salida arbitral que establece la Convención contra la Tortura, porque Chile aprobó "con reservas" ese mecanismo, cuando la ratificó bajo el régimen de Pinochet. La Cancillería chilena informó el viernes a España que levantó esas reservas y que, en consecuencia, ya no existiría el obstáculo para ir a un arbitraje.
El canciller Matutes, sin embargo, volvió a rechazar la fórmula y dijo que "por el momento no veo como podemos atender esa petición", en declaraciones que formuló ayer en Saariselka, Finlandia.