Armarse de paciencia y tolerancia sería un buen comienzo. Pues, como van los puentes y los buses y las reparaciones de carretera, hará mucha falta.
Redacte la mítica lista de propósitos, es bueno trazarse una ruta crítica para los 12 meses, esas 52 semanas deben tener una meta que ganar, no permita que el tiempo se pase en vano.
Abra un diario, así podrá hacer las sumas que sean necesarias, a la hora de los balances duele no tener una memoria para recordar, con tristeza o alegría, cada acto que le dio perfil a su día a día.
Decídase a estudiar, o a escribir o a ejecutar algún instrumento musical. Que el tiempo no sea excusa. No se deje convencer porque ya está mayor. Invierta el valor y diga: Siempre es temprano para aprender. Además la palabra viejo no es más que una simple errata de viaje. ¿Me sigue?
Involúcrese en alguna causa de ayuda al prójimo, en Panamá hay cualquier cantidad de organizaciones y fundaciones esperando por voluntarios. Los proyectos culturales también merecen adeptos. Busque, no desmaye. Si usted no es una de esas personas privilegiadas por el “vil metal”, entregue su tiempo, que igual es valioso. Si es de los que se pudieran llamar “rico y famoso”, auspicie actividades, concursos, adopte a un poeta, un festival, una colección bibliográfica… Si usted se compromete, cuente con un servidor.
El festival de jazz es ya mismo… Anote en su agenda: 12 de febrero, en Santo Domingo de Las Tablas, cuna del Perote de las Musas, se rendirá tributo a cifras importantes del folclor panameño.
Si uno de sus propósitos fuera leer más, la Biblioteca Nacional es la sede de La Siembra de Lectores. Si le interesara escribir la novela, el cuento, el poema de su vida matricúlese en el Diplomado de Creación Literaria de la Universidad Tecnológica de Panamá. Por casi 10 años, la propuesta más completa en esta materia…
Si quisiera invadir territorio tecnológico y navegar, sin correr el riesgo de ser un cibernáufrago, abra un “blog”. Es una aventura interesante que permite organizar su creatividad más allá del enceguecimiento propiciado por el chateo frenético y sin sentido.
Ábrase a nuevas amistades, sea generoso, quiera, quiérase, perdone y déjese perdonar, perdónese, los errores ocurren por alguna razón. ¡Ah! No se olvide de vivir.
¡Veamos bien!