El gobierno paraguayo anunció ayer el arresto de militares, considerados fieles al ex general golpista Lino Oviedo, que cometieron insubordinación el fin de semana, pero negó versiones sobre un intento de golpe de Estado.
"No hubo intento de golpe de Estado sino un pequeño acto de indisciplina", dijo a periodistas el ministro de Defensa, Nelson Argaña, quien no detalló la infracción cometida.
Según el ministro Argaña, los problemas del domingo "son los últimos pataleos de moribundos que están desesperados porque saben que les llega la hora".
Argaña confirmó la detención de ocho oficiales del ejército y la orden de arresto contra otros cuatro que están prófugos, acusados de actos de indisciplina.
Añadió que "en general, las fuerzas armadas están institucionalizadas y actualmente son leales al presidente González Macchi". Por su parte, el general retirado Eugenio Morel Garay, asesor gubernamental, dejó entrever en una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno que los oficiales detenidos podrían ser acusados del delito de "intento de sedición", el mismo cargo por el que Oviedo recibió una sentencia a 10 años de prisión.
Una noticia publicada ayer por el diario Noticias informó de un presunto plan golpista, que debía iniciarse en el Comando de Artillería con apoyo de la División de Caballería.
Según el matutino, se preveía detener al presidente Luis González Macchi a su llegada al país de una gira por Cuba y Costa Rica, y después tomar instituciones públicas por parte de civiles armados conectados con el movimiento que dirige el ex general Lino Oviedo, exiliado en Argentina.
El matutino señaló que si el presidente hubiera sido detenido, los militares rebeldes habrían emitido una proclama anunciando la formación de una junta militar provisional que convocaría comicios generales en el plazo de ocho días para designar un nuevo mandatario y un vicepresidente hasta el 2003.
Sin embargo Carlos Mateo Balmelli, ex vicecanciller en el actual gobierno de unidad nacional, dijo que "es impensable que oficiales de menor graduación pudieran realizar un golpe de estado".
"...el levantamiento de oficiales de Artillería explica el descontento existente en las fuerzas armadas por las reformas que se están haciendo y, además, el hecho habla de que el jefe de Estado no controla totalmente a los militares", apuntó Balmelli en declaraciones a la radio Ñandutí. Por su parte, Carlos Martini, politólogo de la Universidad Católica, afirmó a la Radio Uno que "lo ocurrido aquí significa que González Macchi no ejerce un liderazgo indiscutible en las fuerzas armadas".