El Inter de Milán realizó ayer, a puerta cerrada y en el estadio de Mestalla, el último entrenamiento antes del partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones de hoy contra el Valencia, y en el que está obligado a remontar el 2-2 del encuentro de ida.
El conjunto italiano no podrá contar para este encuentro con el delantero brasileño Adriano, ni con el centrocampista argentino Esteban Cambiasso, ambos lesionados.
"Ha sido el momento más difícil de mi vida, ya que antes tuve caídas fuertes como ésta, pero ahora ya tengo más años y ya estoy al final de mi trayectoria, pero eso tengo que pensarlo muy bien", añade el jinete cuya fortuna personal bordea los 20 millones de dólares.
Señala que recién en dos meses más, cuando los médicos los vuelvan a revisar, sabrá bien la magnitud de los daños y los riesgos que correría si vuelve a montar.