Con mucho corazón, el Inter de Milán ganó el sábado, un encuentro complicado, primero abajo en el marcador y luego en inferioridad numérica por la expulsión de Muntari, ante un Catania que había ido a buscar el empate.
Los goles del cuadro interista cayeron por intermedio de Ricardo Quaresma y Christian Terlizzi, en contra, a los 43 y 48 minutos de partido, respectivamente.
El cuadro "neroazurro" terminó con un jugador menos, con la expulsión de Sulley Muntar, a los 45.
Mourinho esta vez eligió un 4-4-2 con Quaresma y Figo, por afuera, mientras que Muntari y Vieirá hacían la contención. Adelante formó a Balotelli e Ibrahimovic.